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miércoles, 22 de septiembre de 2010

51ª etapa Azembuja-Lisboa

13 de Mayo de 2007

Distancia:                   44,06 Km
Asc. Acum. :              225 m
Desc. Acum. :            225 m
Altura máx.:               55 m
Altura min. :               0 m.
Tiempo de marcha total:                         10 horas 
Tiempo de marcha en movimiento:    8 horas 52 minutos
Velocidad media en movimiento:      5,2 km./h.
Dificultad:                              Solo por la distancia
Valoración:                             3
Señalización:                          Escasa, mientras seguí el camino de Fátima

He partido temprano, no sabía si podía llegar a Lisboa y coger un tren para volver a casa, lo tenía realmente difícil, pero al final se acabó esta preciosa travesía entre el Mediterráneo y el Atlántico, siguiendo el gr 10 en España, el gr 12 en Portugal y mi último camino improvisado desde Idanha a Nova  a Fátima para terminar siguiendo el Camino del Tajo, han sido un total de 51 etapas comenzando en marzo de 2004. Mi partida como digo ha sido temprano, a las 6:40 horas, siguiendo la N-10 y llevando a mi izquierda la línea de ferrocarril y a la derecha la población. Hoy es domingo y hay menos trafico y por la carretera llego a Vila Nova de Rainha, últimamente se ven algunas explotaciones de ganado bovino,  de las pocas que he visto en este último recorrido.
  A la salida de Vila Nova de Rainha cruzo un puente de piedra original pues tiene dos ojos y por cada ojo circula un río diferente, a la derecha el río Alongues y a la izquierda el río Ota. Inmediatamente de cruzar el puente tomo una desviación a la izquierda, asfaltada como casi todo el recorrido del final, esta carretera va en medio de lagos artificiales y que hay que seguir siempre de frente, esta carretera se encuentra ya en la freguesía de Carregado, al fondo vemos la Central térmica de Ribatejo, hacia allí nos dirigimos, antes de llegar y sobre el Tajo están construyendo un puente que será para una autovía. Cruzo al final un puente sobre una vala para llegar a Vala do Carregado, una vala en Portugal es un canal de riego, saliendo del puente hay un bar donde tomo un galao y un bolo para ponerme las pilas, no había tomado nada desde que salí de Azambuja. Salgo del bar y tomo una recta carretera a la derecha hasta llegar de nuevo a las vías de ferrocarril que no cruzo, hago un giro a la derecha y vuelvo a ir paralelo a las vías, dejo la estación de Carregado a la izquierda y sigo paralelo a la vía. Después de un largo trecho llego a un túnel que pasa bajo la autovía, la cruzo y asciendo de frente hasta un hipermercado Lidl y
giro a la izquierda para entrar en la bonita localidad de Vila Franca de Xira, con un bonito mercado y una intensa actividad comercial,


ciudad muy taurina a la vista de la gran cantidad de monumentos de dedicados al toro, toreros, rejoneadores y forçados que se ven a mi paso. Sigo de nuevo por la N-10 para llegar a Alhandra, en la primera calle giro a la izquierda para subir unas escaleras y cruzar sobre el ferrocarril, sigo la calle más próxima al Tajo y de pronto me aparece una zona de baños que nada tiene que envidiar a cualquier zona de playa, con sus chiringuitos y zonas de ocio, hago una merecida parada, tengo conciencia en este momento que no puedo llegar a Lisboa a coger el tren, así que me relajo, tomo una coca cola y disfruto de un rato de playa, me pongo la crema diaria contra el sol y decido olvidarme de los Caminos del Tajo para continuar de frente por la N-10 hasta llegar a Lisboa.
 En un alto de la carretera diviso a lo lejos el Puente Vasco de Gama y detrás la Torre Vasco de Gama con una bandera portuguesa en lo alto, ese es mi destino y final de viaje, la Torre Vasco de Gama, a la izquierda las marismas del Tajo. Voy pasando pequeños pueblos situados a ambos lados de la carretera como Cogoa de Santa Iria. En un momento la carretera se parte en dos a la izquierda a Lisboa a la derecha a Socavem, no puedo equivocarme, me da la impresión que la que va a Lisboa lleva intención de pasar a la otra orilla del Tajo, yo debo de seguir por el margen derecho así que tomo la dirección Socavem. A mediodía paro en una gasolinera y tomo un sándwich con una coca cola y continuo enseguida, creo que tengo posibilidades de llegar y tomar el tren.
 Tengo algunos problemas con las carreteras que están a distinto nivel, el gps no me da esta coordenada y a veces tengo que dar grandes rodeos para tomar la carretera acertada, paso de nuevo bajo la vía de ferrocarril, tengo el puente Vasco de Gama de frente, paso bajo él,  tomo una carretera de frente, ahora llevo el ferrocarril a la derecha, la Torre Vasco de Gama a 1000 m. a 500 m, a 200 m, ya está, se acabó.
Me indican que tengo la estación de Oriente a 800 m tengo media hora para llegar, son las 17:00 h. el tren sale a las 17:30 h. llego a la taquilla, no hay mucha gente, consigo billete a Elvas pero tengo que hacer trasbordo en Entrocamento, he llamado a Marisa para que me recoja con el coche en Elvas pero se me olvida decirle lo del cambio de hora por lo que se presenta una hora antes. A las 11:30 estoy en Mérida.

50ª etapa Arneiro das Milhariças-Azembuja

12 de Mayo de 2007

Distancia:                   56,40 Km
Asc. Acum. :              464 m
Desc. Acum. :            472 m
Altura máx.:               148 m
Altura min. :               1 m.
Tiempo de marcha total:                13 horas  15 minutos
Tiempo de marcha en movimiento:    11 horas 36 minutos
Velocidad media en movimiento:      4,9 km./h.
Dificultad:                              4 por la distancia
Valoración:                             5,5
Señalización:                          Señalizado con la marcación de los Caminos de Fátima aunque escasa.

                Después de un gran desayuno y las atenciones recibidas por Basilio y su esposa, salgo de Arneiro a las 7:30 horas,
 sigo la carretera hasta Casais de Ferreira donde tomo un desvío a la izquierda ascendiendo a una cumbre, cruzo con tres peregrinos y continuo hasta llegar a la cima. Tomo un desvío a la izquierda, al fondo se ve Santos, mi siguiente destino. Son curiosas algunas construcciones redondas de piedra que hay en las zonas altas, pueden ser silos, aunque también pudiera ser que fueran defensivas en épocas anteriores.
 Cruzo Santos y a la salida tomo una pista asfaltada a la izquierda que luego se convierte en tierra batida, una pista tranquila y amplia por la que llego hasta Advagan, desciendo hasta una rivera y enseguida asciendo por una pista de tierra a la derecha, nada mas cruzar la rivera y que llega a una cumbre, cruzo una carretera y tomo una pista asfaltada que sale de frente y que continua por la cima de otra cumbre, buenas vistas a ambos lados, a la izquierda campos de cereal y casas de fin de semana. Comienzan a verse las quintas, que son el equivalente en España a los cortijos, algunas con muy bonitas edificaciones, algunas de tipo colonial, normalmente construidas alrededor de un patio porticado. Llega un momento en que la carretera no tiene salida y doy la vuelta para tomar un camino a la derecha en descenso hasta el valle y que finaliza en una carretera en construcción y con poca señalización, la tomo a la izquierda por intuición y acierto pues unos cientos de metro más adelante vuelvo a ver una marca. En el valle campos de cereal pero cruzo una rivera por un pequeño puente y subo a la mitad de la ladera contraria, siguiendo un camino asfaltado pero con mucha sombra de alcornoques,  madroños y mucho monte bajo. Sigo cruzándome con peregrinos que me dicen que voy en dirección contraria, llego a Azoia de Baixo un bonito pueblo donde hago una parada para tomar un cafecinho en el restaurante “O cantinho do Avo”, tiene buena pinta para volver algún día a comer. Continúo por una carretera sombreada hasta llegar a un cruce con la N-3 con mucha circulación, además tengo que seguir por ella a la derecha, tenía que haber tomado un camino de frente pero está prohibido el paso, un vendedor de frutas apostado en la carretera me lo advierte.


Tengo que andar esquivando coches, la carretera tiene poco arcén, paso bajo la autovía y comienza la entrada por una zona industrial a Santarém. A la altura de un cartel que anuncia un convento de los monjes combonianos, me desvío a la izquierda y paso por la puerta de un convento, ahora voy por una carretera paralela a la N-3 pero con poca circulación hasta llegar a una rotonda que tomo a la derecha para entrar en Santarem. Descanso en la plaza del Profesor Egas Muñiz, un grupo de amigos está comiendo en el parque. Después de la parada tomo dirección centro, dejo la bonita iglesia de Sta Clara a la izquierda, cruzo las calles de Santarém, es demasiado pronto para terminar, pero es una bonita ciudad para conocer, así que sigo mi camino, lo dejaré para una próxima vez. Busco en un plano de la ciudad la carretera de Junqueira por donde tengo que salir para llegar a Omnias, a la salida vuelvo a ver las marcas.
A Omnias llego enseguida después de pasar bajo el ferrocarril entre Santarém y Lisboa. Giro a la derecha, paso unas quintas y me meto en una carretera por la que avanzo algunos kilómetros, entre las marismas del Tajo, paso bajo el puente nuevo e inmediatamente tomo una pista a la derecha y a los 200 m. vuelvo a girar a la izquierda para ir por una pista paralela a la carretera que he dejado.
El calor comienza a apretar y no hay un árbol en la zona, terreno llano que comienza a ser productivo con grandes viñedos y cultivos de huerta hasta llegar al dique del Tajo una gran obra de ingeniería que nos permite caminar a nivel del mar y a veces bajo él. Giramos a la derecha y caminamos con el dique a la izquierda durante muchos kilómetros. Desde la salida de Omnias hay que llevar la cantimplora llena, son muchos kilómetros en zonas sin agua y sin pueblo o aldea donde poder rellenar, hasta llegar a Porto de Muge donde un bar me salva la vida: dos coca colas y un pastelillo para recuperar, en Portugal los pasteles son deliciosos, muy concentrados, con uno solo se queda satisfecho. Desde Porto de Muge a Valada voy por la carretera equivocadamente pues debía haber seguido junto al dique, así que a la primera de cambio vuelvo a mi camino y me alegro pues en Valada tienen una zona de playa con chiringuitos, muy bien acondicionado, por el borde del dique han cementado un camino con bancos y farolas y tengo una bonita vista desde lo alto del río a la izquierda y el pueblo a la derecha. Paso Reguengo para girar la derecha donde termina el alquitrán. Paso la Quinta de Alquimao, donde anunciaban un bonito restaurante dentro de la quinta, así aprovecho para ver una quinta por dentro. Entro pero el bar está cerrado así que doy la vuelta. Voy muy cansado llevo muchos kilómetros y 16 kg. a la espalda y el cielo se está oscureciendo, saco fuerzas de flaqueza y continúo por asfalto hasta un aeródromo, donde giro a la derecha por un camino de tierra, que luego se mete en una zona muy bonita al llegar junto a la Vala de Azambuja que es un canal de riego con presas canales y puentes que se levantan para el paso de pequeños barcos, una obra de ingeniería que fue construida por el rey Joao V en 1918. Llego a la carretera paso por uno de los puentes levadizos, ahora en reconstrucción para seguir la carretera que en kilómetro y medio me lleva hasta Azambuja.
Cruzo las vías del tren por el paso superior de la estación de Azambuja y enseguida encuentro alojamiento en el Residencial “Flor da Primavera”, una merecida ducha y me voy a cenar al restaurante “Redes do mar” cerca del alojamiento, no está mal, una buena dorada al horno y una ensalada y vuelta al redil, a dormir que hoy me lo merezco.

49ª etapa Fátima-Arneiros das Milhariças

11 de Mayo de 2007

Distancia:                   39,16 Km
Asc. Acum. :              519 m
Desc. Acum. :            788 m
Altura máx.:               465 m
Altura min. :               54 m.
Tiempo de marcha total:                12 horas  45 minutos
Tiempo de marcha en movimiento:    9 horas 32 minutos
Velocidad media en movimiento:      4,6 km./h.
Dificultad:                              3 por la distancia
Valoración:                             7
Señalización:                          Señalizado con la marcación de los Caminos de Fátima con postes altos y flechas amarillas y azules en sentido Lisboa-Fátima o sea al contrario.

            He madrugado porque tenía la curiosidad de conocer la señalización de los Caminos de Fátima, ayer compré una guia que me servirá para llegar a Lisboa, aunque la señalización viene en sentido contrario al mío. Lo dicho, he comenzado la etapa a las 7:00 h. tomando la salida que anuncia el parque nº 11 y donde se encuentra el primer poste indicativo.
 Es una carretera secundaria que va entre eucaliptos, margino algunos caminos que salen a derecha e izquierda, paso bajo la autovía A-1 y dejo Motta do Martinho a la derecha, tomo la dirección Portela a la izquierda y poco después un camino de tierra a la derecha que penetra en un bonito bosque, este camino asciende hasta alcanzar otra carretera. Me doy cuenta que es muy complicado seguir una señalización colocada en dirección contraria. Llego a la carretera y no se si tomarla a la izquierda o a la derecha, hago una pequeña deducción y tomo a la izquierda, acerté, sigo ascendiendo por esta carretera que no tiene nada de trafico, llego a un cruce de carretera y pistas y tomo a la izquierda una pista de tierra batida muy agradable y que poco a poco me lleva entre un bosque de pinos y helechos hasta Geisteira. Mi camino gira a la derecha a la entrada del pueblo bordeándolo por la derecha pero entro en el pueblo por si hay posibilidad de toma un café, en una pequeña plaza con un nogal en el centro, hay un bar a la salida del pueblo pero no se encuentra en mi camino, salgo y encuentro enseguida la señalización, cruzo una carretera, una charca al lado del camino a la derecha y continuo de frente por un buen camino de tierra, que hay que seguir de frente, yo me equivoqué girando a la derecha y ascendí a una cumbre y estuve dando vueltas durante una hora hasta que me di cuenta que no era mi camino. Sigo la pista de tierra que se convierte en carril un poco más adelante, sigo una zona de helechos y monte bajo, cruzo con los primeros peregrinos del día que se dirigen a Fátima. Dejo mi camino y tomo otro a la derecha en ascenso que desemboca en una carretera nueva que utilizan los camiones de una gran cantera que tenía a mi derecha. Cruzo la carretera y continuo por un camino protegido por un muno de piedra a la izquierda. Sigo a media ladera con bonitas vistas a la izquierda, al fondo circula la autopista A-1, al frente la sierra de San Antonio y que tengo que cruzar al otro lado. Aparece Covao do Coelho a la izquierda, y al fondo Minde. Llego a un carreterín asfaltado que tomo a la izquierda para entrar en Covao do Coelho donde hago una parada en un bar para desayunar e intento localizar mi documentación en Quinta de Falcao, pero por lo visto las compañias de telefono de Portugal son independientes, cada una tiene un número de información y luego están separados por Concelhos, al final nadie consigue localizar el número de la residencia, así que recurro al amigo Pepe Ynat que tenía que estar aquí y que no ha podido por motivos de trabajo, para esto tiene buena mano, y al poco tiempo me lo tenía solucionado, logró hablar con ellos y mandarán la documentación a casa. Salgo de Covao do Coelho, tomo una carretera en descenso para llegar a Minde, por el camino cruzo con varias procesiones de peregrinos que con sus cánticos y rezos se dirigen a Fátima, no están acostumbrados a caminar y suben agotados. En Minde tienen un dialecto que es el mindrico que lo utilizan los comerciantes para sus transacciones comerciales.
A la salida de Minde llego a la iglesia y al cementerio, lo bordeo por la derecha y al pasar por la tapia tengo que estar atento porque sale un senderito a la derecha que comienza a subir a la sierra de San Antonio. Poco a poco voy dejando atrás los pueblos pasados recientemente y más lejano Mira de Aire. Llego a una carretera que tomo a la izquierda y que me lleva a la cima donde hay una zona del PNSAC con mesas y basrbacoas, me siento a descansar y oigo los cánticos de un grupo de peregrinos que suben por el otro lado de la sierra, cantan y rezan con gran solemnidad, los escucho un poco alejado del grupo. Todos los grupos vienen con sus furgonetas y coches de apoyo y de la furgoneta de apoyo de este grupo comienzan a sacar calderos y ollas y se ponen a preparar la comida y a montar unos caballetes que utilizarán como mesas para servir la comida.
 Un sacerdote brasileño Joao Paolo, se me acercó a preguntarme si iba a Fátima, le dije que mi aventura era muy diferente, así y todo me invitaron a comer con el grupo: una sopa de verduras y un plato de pasta con carne y pescado acompañado de un zumo de naranja. Joao Paolo me invito al llegar a Lisboa a una ducha antes de volver a España.
 Después de un largo descanso, me despido del grupo y comienzo a descender por una zona de lapiaz que llega a una carretera cerca de Covao do Feto, hemos dascendido al valle de Azinheira en el Parque nacional das Serras de Aire y Candereiras.
Cruzo Covao do Feto en descenso y tomo una aburrida carretera que me lleva a Monsanto, en el departamento de Alcanema, no confundir con Monsanto en el departamento de Idanha a Nova, mucho más interesante que este Monsanto donde destaca una iglesia del Espiritu Santo, con un pequeño parque en su entrada y con una curiosa fuente artificial de esas que se utilizan en las oficinas y que dan el agua fría y natural y tienen sus vasos de plastico a un costado.
 Me siento en un banco cerca de la fuente y tomo varios vasos de agua fresca, los peregrinos siguen pasando, yo salgo de Monsanto por la carretera y tomando al final del pueblo un camino a la izquierda, hay que estar atento a este giro, pues la señal está muy escondida. El camino desciende al valle del Alviela que vamos dejando a la derecha para cruzar el río Alviela poco después en una zona preparada para baños. Ahora llevamos el Alviela a la izquierda hasta llegar a una carretera principal que se dirige a Amiais de Baixo y que abandonamos después por otra a la izquierda que se dirige a Mihou, veo un pueblo al fondo que es Cha de Cima que es al que me dirijo. Dejo la carretera de Miohu por un camino a la derecha, a la entrada del pueblo hablo con un pastor que me da unas indicaciones. Cruzo el pueblo y salgo por el camino de los molinos, voy por una cumbre con bonitas vistas del valle a la derecha y con mi destino al fondo, Arneiro das Milhariças.
 Llego a los molinos, merece la pena hacer una parada, olivares y pinos bravíos me acompañan. Desciendo de los molinos por un carril para llegar  a Arneiro donde pregunto por un alojamiento, al principio me dicen que no hay, pero luego me indican una casa rural que alquila habitaciones “Casa do primo Basilio” una casona antigua con piscina y que los dueños, un matrimonio mayor, se vuelcan en atenderme. Me doy una buena ducha y salgo a cenar algo al café “Convivio” cercano a la iglesia, muy bien y barato, después de un rato de charla me voy a dormir.

48ª etapa Quinta de Falçao-Fátima

10 de Mayo de 2007

Distancia:                   39,79 Km
Asc. Acum. :              572 m
Desc. Acum. :            417 m
Altura máx.:               365 m
Altura min. :               30 m.
Tiempo de marcha total:                10 horas  26 minutos
Tiempo de marcha en movimiento:    8 horas 52 minutos
Velocidad media en movimiento:      4,8 km./h.
Dificultad:                              4 por la distancia
Valoración:                             6,5
Señalización:                          Sin señalizar

            He dormido bien en Residencial “El Ninho de Falçao” con un pequeño problema incluido, y es que me he dejado la documentación, así que voy caminando por Portugal sin documentación, espero no tener problemas, espero que me la envíen a casa, de todas formas llamaré para que lo hagan. La partida ha sido a las 6:35 horas y después de tantos días de calor, la mañana ha salido con niebla. Para ir a Tomar se puede ir de dos maneras: continuando por la carretera que llegué ayer, o por otra que sale frente al residencial, yo opto por la segunda, anoche me dijeron que era más rápido. Aprovecho el frescor de la mañana para disfrutar a pesar de ir por carretera. A mi izquierda llevo el río Navao, paso bajo la N-3 a ambos lados hay viviendas de fin de semana y que cambian el paisaje desde que pasé por Martinchel.
 Llego a Tomar, me recibe la Iglesia de Ntra. Sra. dos Olivais, y a la entrada los bomberos, que en Portugal son toda una institución, me indican la carretera que tengo que seguir para llegar a Fátima, yo les digo que quiero coger caminos o carreteras secundarias, así que al final hago lo contrario a lo que me dicen (en un momento dado me arrepentiré). Paro en una cafetería para tomar un café y una palmera, luego recorro las calles del barrio antiguo y hago algunas fotos. La salida de Tomar la hago por la Rua de Leiria en ascenso, a mi izquierda tomo una buena panorámica del castillo de Tomar. Entre carreterines asfaltados y caminos  de tierra batida voy evitando la carretera principal, los principales problemas son los perros, pero están encerrados y no presentan peligro.
 Me acompañan las señales de un sendero, al principio no soy capaz de ubicarlo pero al llegar a un bonito acueducto veo que el sendero era para llegar a él, el acueducto dos Pegoes. A mitad del acueducto la carretera llega a un cruce y tomo a la derecha dirección Brasoes y Carrigueira y que poco después en un siguiente desdoblamiento de la carretera, tomo dirección Brasoes y abandono la dirección de Carrigueira. Cruzo Brasoes y desemboco en una carretera principal, tomo a la derecha dirección Longra, pero enseguida la abandono por un camino a la izquierda que sigo poco tiempo para tomar otro a la derecha volviendo a desembocar en la misma carretera. Al siguiente cruce vuelvo a abandonarla por otra carretera secundaria que se dirige a Casal das Cercas y Casal Carvalhal. Poco después tomo un camino de tierra que sale a la aldea de Fagulos, un bar a la izquierda “As Charruos” lo dejamos antes de cruzar la vía de ferrocarril, y por asfalto llego a Fungalvaz. Dejo la carretera por un camino a la derecha que asciende, hago una paradita para descansar y continuo por una zona irregular de monte bajo, que después de pasar un olivar y un deposito metálico desemboca en la carretera N-345. En una zona de curvas y de monte, tomo un carril a la izquierda, gran error, debería haber seguido la carretera hasta Lagoa da Foradoura y desde aquí por un camino hasta Outeiros das Matas.
 Mi camino desemboca en un cauce seco encajonado en un monte cerrado donde la vegetación ocupa casi todo el cauce, tenía que haberme vuelto pero después de un angustioso kilómetro salgo a un sendero que me lleva a una finca privada, con buenos perros que me cuesta convencer para que me dejen salir, el dueño no está y tiene las puertas cerradas por lo que tengo que abrir para salir de la finca, las paredes son altos muros de piedra y las puertas son grandes portalones de madera al estilo de Parque Jurasico. A la salida tomo a la derecha para llegar al camino que me lleva a Outeiro das Matas, entro por Rua das Quintas, hago un descanso y bebo agua.
Continuo por una agradable pista de tierra en zona de cereales y olivos, vuelven a aparecer las viviendas de fin de semana, tomo un camino de tierra batida que finaliza en un santuario dedicado a la Virgen de Fátima donde hay una pequeña zona de descanso y una fuente. Un agradable sitio para descansar, beber agua fresca y comer algo, sobre un banco una pequeña siesta. Desde el santuario llego a Casal de Sta. Maria en 500 m. ahora tengo dos opciones o subir por el fondo del valle que no se en que condiciones se encuentra, ya he tenido hoy una mala experiencia, creo que no habría problemas pero decido ascender por la carretera, me quedan cinco kilómetros para llegar a Fátima y no me apetece complicarme la vida. Asciendo el repecho hasta Cabeça Alta, menos mal que repuse en la fuente que sirvió para darme fuerzas,  a estas alturas del día ya pesan los kilómetros.
 Llego a un cruce y tomo a la derecha en dirección al pueblo de Fátima, donde se encuentra la iglesia Matriz, zona de conferencias, grandes zonas de aparcamiento, etc. Desciendo suavemente a la zona de la basílica que es realmente el pueblo de Fátima, hay gran movimiento, el domingo día 13 se celebra el día de la Virgen y van acudiendo peregrinos de todas partes, se espera que lleguen medio millón de peregrinos. Encuentro alojamiento de milagro pues casi todo está ocupado pero a partir de mañana viernes.
 Me alojo en la residencia de Julio Reys, me doy una relajante ducha y me voy a dar una vuelta, es impresionante la zona de la explanada de la basílica, con gran cantidad de enfermos y peregrinos rezando y pidiendo para ellos y para sus familiares. Ceno en el restaurante “Arcos de Fátima” al lado de mi residencia, muy bien por cierto, me han dicho que de noche hay procesiones, pero estoy cansado y prefiero dormir.

sábado, 18 de septiembre de 2010

47ª etapa Maçao-Quinta de Falçao

9 de Mayo de 2007

Distancia:                   46,31 Km
Asc. Acum. :              675 m
Desc. Acum. :             800 m
Altura máx.:               308 m
Altura min. :               44 m.
Tiempo de marcha total:                12 horas  45 minutos
Tiempo de marcha en movimiento:    10 horas 31 minutos
Velocidad media en movimiento:      4,8 km./h.
Dificultad:                              4 por la distancia
Valoración:                             6 desde Sardoal por carretera
Señalización:                          Sin señalizar

            Después de trasnochar, una superetapa de 46 kilómetros. Esta mañana he arrancado a las 7:00 horas, sin comer nada antes de partir, he tomado la carretera de Peñascoso, a la  salida de Maçao muchos chalets de gente por encima de la clase media, cruzo la rivera de Carregueira por el puente Cadouro, muchos eucaliptos quemados a ambos lados, aunque ya se ven los nuevos brotes en su base. En la curva dos Pinheiros, hay un cartel del programa Leader que se dirige a San Bartolomé 0,8 km..
 Entro en Peñascoso y desde aquí quiero llegar a Lercas, entro antes en un bar y tomo un café y pregunto por mi camino, me dicen que no hay camino a Lercas, así que tengo que buscar alguna forma de llegar. Tomo la carretera de Abrantes y tomo un carreterin asfaltado donde hay unos naranjos, cruzo una nueva carretera y me meto en un camino de tierra en descenso hasta unos huertos donde el camino finaliza en una torrentera, cruzo la torrentera y tomo un carril medio perdido a la izquierda siguiendo la torrentera, giro a la derecha y me meto en un cortafuegos que se convierte en una autopista, llego a un cruce y giro a la izquierda, uno de los errores del día, el camino termina en uno de los profundos valles de la zona por lo que tengo que regresar al cruce y tomar a la derecha, lo sigo, al fondo veo un pueblo que al principio pienso que es Lercas
 pero luego compruebo que no, mi camino desemboca en la N-554 y entro en el pueblo que divisaba anteriormente que se llama Queixoperra, vaya nombrecito,en medio del pueblo un cruce de carreteras, tomo a la izquierda y comienzo a ascender hasta el Alto de Queixoperra, donde un cartel de los Leader me indica a Lercas, tomo el camino y segundo error pues el camino se desdobla poco después en varios caminos entre valles donde unos se dirigen a unas laderas, otros a otras en medio de bosques vírgenes que aún no han sido maldecidos por los incendios. Ante tanta confusión, retorno al Alto de Queixoperra y continuo por la carretera a pesar de que el camino es muy bonito entre pinos, madroños, dedaleras etc. La carretera me lleva a un cruce principal de carreteras y pistas y frontera de concelhos, entrando en el concelho de Sardoal. Tomo una de las pistas del cruce, un campesino con un tractor me indica que si tengo algo de idea el camino es bueno, llego a un cruce y sigo de frente, bonitos bosques de pinos, aunque se ven en medio de los helechos secos algunas botellas que serán como mecheros cuando suban las temperaturas en verano en esta zona central de Portugal. Llego a una casa y el camino de tierra se transforma en alquitran y en 500 m. desemboca en la carretera donde se encuentra la aldea de Vale do Formoso,
 tomo otra carretera a la izquierda que se transforma de nuevo en carril de tierra, mi camino gira a la izquierda aunque podía haber seguido de frente, pero no me arrepiento, pues es precioso, siguiendo una rivera hasta un embalse y continuando por el camino que sigue paralelo a uno de los brazos del pantano entro en Palhota, donde hago un descanso, bebo agua y como un poco, no falta la crema que me está salvando de morir achicharrado. Continuo por un carreterín asfaltado hasta llegar a Entrevinhas. Salgo a la carretera pero enseguida tomo un camino a la izquierda paralelo a la carretera donde encuentro una gran explotación de viñedos y su bodega, salgo a un cruce y tomo la carretera de Sardoal. Al llegar a Sardoal, hago un alto en uno de los bares, tomo mis coca colas correspondientes para reponer y comento con los clientes y el camarero mi destino. Pretendo llegar a Martinchel pasando por Paul que se encuentra al sur, todos me dicen que no debo ir a Paul que debo ir en dirección norte a San Simao, todas mis formulas para llegar a Martinchel se vienen abajo y esta vez decido hacerles caso, no llevo mapas de la zona ni tracks en mi gps ni nada, así que me guío por la intuición.
Me meto en un camino que atraviesa un bosque de pinos, luego llega a una zona de mimosas y desemboco en una carretera que se dirige a San Simao, por el que paso de largo aunque debía haber llenado mi cantimplora pues llevo poca agua, asciendo hasta un cruce, tomo a la izquierda hasta llegar a Carvalhal, no es necesario entrar en el pueblo pero al no llevar agua, decido entrar por si hay alguna fuente. Un paisano me lleva a su casa y mientras llena mi cantimplora, me ofrece un zumo de naranja natural en una jarra de medio litro que me supo a gloria. A la salida del pueblo paro en el bar y tomo una coca cola con una bolsa de patatas fritas, la carretera N-358 me lleva directamente a Martinchel así que la tomo, no conozco otro camino y hace mucho calor, así que me atraco de carretera y llego a Martinchel para dormir en un camping que hay a la salida pero resulta que está cerrado, mi gozo en un pozo, tomo un café con un bocadillo en un bar pensando en que hoy toca dormir en el saco y nada de ducha, el camarero me indica que en Quinta de Falçao hay una pensión, no cae en mi camino en dirección a Tomar, pero cae en otro también dirección Tomar, así que me armo de valor y cojo el camino. Entre Sardoal y Martinchel el camino es confuso, no es aconsejable ir en dirección sur para luego tomar al norte pero el camino que yo he elegido creo que tampoco es bueno, debe de encontrarse un camino intermedio donde no se pise tanto asfalto, que se vaya mas en línea recta y no necesitemos llegar a Carvalho.
Cruzo el barragem de Castelo do Bode y continuo por la carretera, ya no busco complicaciones a estas horas de la tarde así que en poco más de una hora llego a Quinta de Falçao donde se encuentra la pensión Residencial “El ninho de Falçao” un buen sitio para dormir y una excelente cocina, lo mejor del día. Después de la cena me meto en la cama, son las 23:30 horas.

46ª etapa Termas de Ladeira-Maçao

8 de Mayo de 2007

Distancia:                  19,88 Km
Asc. Acum. :             433 m
Desc. Acum. :           353 m
Altura máx.:              348 m
Altura min. :              163 m.
Tiempo de marcha total:                  6 horas  6 minutos
Tiempo de marcha en movimiento:    4 horas 37 minutos
Velocidad media en movimiento:      4,5 km./h.
Dificultad:                              3
Valoración:                             7
Señalización:                          Sin señalizar

            Corta pero intencionada etapa si pretendo dormir en cama la mayoría de los días, el calor es sofocante y una ducha viene bien al final de cada etapa, para mí es mas importante que la cama, mañana toca dormir al raso como dicen en mi tierra y encontrar una pensión por aquí es complicado. He partido de la pensión Tavares, que mas parece la cueva de Ali-babá, a las 7:40 después de tomar un desayuno que me dejó preparado la señora a base de dos sanwiches de fiambre y queso y un zumo. La primera idea era llegar a Venda Nova por la carretera que está a un par de kilómetros, pero resulta que después de recorrer unos metros me sale un camino a la derecha por el interior de Vale do Guilherme, así que lo sigo, a 500 m. tomo un carril a la izq. que cruza una torrentera y comienzo a subir por un cortafuegos no muy límpio que me obliga a sudar a primera hora de la mañana.
  Al llegar arriba, el camino se hace cómodo y  desemboca en una carretera que viene de Quebrada, la tomo a la izquierda y enseguida estoy en Venda Nova, el camino es un poco mas largo pero no esta mal, aunque lo mas facil hubiera sido seguir la carretera directamente a Venda Nova pero no disfruto con lo sencillo. Venía sin agua pues la de la pensión sabía a rayos y a la entrada de Venda Novas veo a un campesino que amablemente me rellena la cantimplora, cruzo el pueblo y me desvío a la derecha a la altura de una casa con unos azulejos en la pared describiendo el nombre de sus propietarios “Vivienda de Carvalho y Rocha”. Sigo atravesando el pueblo, esta vez en dirección oeste y pregunto si es posible seguir el camino que me llevaría a Maçao, y aunque me dicen que es complicado explicarlo pues está todavía lejos, me da unas indicaciones que anoto. Sigo el camino, muy tranquilo y relajante, sin excesivas cuestas hasta llegar a la N-1357 que tomo a la derecha, avanzo unos 700 m. y tomo una carretera que se dirige a Vilar da Lapa y en 15 minutos llego a esta localidad.
Al fondo a la izquierda se encuentra el pico Cabeça Gorda con una especie de base para aterrizaje de ovnis y que en el pueblo me entero que es un repetidor para la aviación. Hago un ligero descanso para beber y ponerme algo de crema para combatir el sol. A la salida del pueblo veo un cartel de los programas Leader II que indica Vale do Grou 3 km. mi proximo destino, así que entro en el Vale do Persegueiro y asciendo por un bonito camino entre helechos hasta alcanzar el collado que hay entre el Cabeça Gorda y otro pico paralelo y desde donde puedo ver Maçao en un alto.
 Desciendo por el valle de Estiveira entre árboles quemados hasta llegar a Vale do Grou, los incendios del 2003 hicieron mucho daño por esta zona. Llego a la N-1294 que lleva a Maçao, pero por supuesto no la tomo, la cruzo y tomo un camino que desciende al fondo del valle, la gente no sabe decirme si por donde voy podré llegar a Maçao, pero llevo mi gps que en caso de problemas puedo retroceder. Al fondo del valle hay una torrentera que sigo por su margen derecha, este valle debió ser próspero en otro tiempo debido a la gran cantidad de norias y molinos viejos y oxidados que se ven a lo largo de su cauce.
 La torrentera desemboca en la rivera del Eiras y que por supuesto tengo que descalzarme para cruzar al otro lado, momento agradable, pues hace mucho calor y se agradece. Después de un descanso al lado de la rivera, asciendo por un camino siguiendo el Eiras por su margen derecho y que me lleva a la carretera de Maçao, pero poco antes un cartel del programa Leader II indica Casas de Ribeira 3 km. un buen camino de tierra batida por el monte, sin ningun tipo de edificación y donde solo se ve el paisaje como un cementerio de árboles quemados, donde el monte bajo de jaras, cantuesos y helechos emergen con fuerza. A la izquierda veo Vale do Grou y el collado desde donde bajé. En un cruce de caminos, tomo a la izquierda, un indicador dice ESTRADAO, una estación de estudios de agua, aunque aquí no hace falta las aguas bajan cristalinas por los arroyos se nota la falta de industrias de las que Portugal carece por estas zonas. Cuando llego a mediodia a los pueblos y aldeas y no se ve a nadie, pregunto si es la hora de la siesta, a los portugueses no les gusta la siesta, dicen que eso los españoles que en Portugal es trabajar, pro la actividad que se ve aquí en hora punta es la misma que en España a la hora de la siesta.. El camino desemboca en la N-3 que tomo a la derecha y que abandono 800 m. después para tomar un camino a la derecha en la zona de Paia Fume, después de atravesar una rivera por un puente y que en 1,8 km. te lleva a Maçao. El camino en fuerte ascenso es un calvario para mi, con 30º C. y 16 kg. Encima, tengo que detenerme cada poco tiempo a descansar y a beber, el camino desemboca en la carretera que cruza Maçao, población bastante más próspera que las que he pasado desde que salí de Castelo Branco. Tomo un par de coca colas en un bar para recuperar y la señora me indica la pensión Mansinho, muy agradable y el dueño bastante simpatico, nada que ver con la de anoche. Llego a mediodía así que aprovecho para lavar algo de ropa.
Después de la cena, salgo a dar un paseo y me siento en un pub cercano en un centro comercial, se acercan un grupo de gente que se aloja en la pensión y contacto con ellos, son trabajadores de una presa cercana, había tres españoles pero se habían acostado, allí había tres portugueses y un kosovar, al final quedamos Nani, el kosovar y el amigo Luis Rodríguez, aguantamos hasta las 2:00 de la mañana y a las 6:30 toca diana.

45ª etapa Bugíos-Termas de Ladeira

7 de Mayo de 2007

Distancia:                  33,72 Km
Asc. Acum. :             872 m
Desc. Acum. :           949 m
Altura máx.:              294 m
Altura min. :              117 m.
Tiempo de marcha total:                 9 horas  22 minutos
Tiempo de marcha en movimiento:    7 horas 42 minutos
Velocidad media en movimiento:      4,7 km./h.
Dificultad:                              3
Valoración:                             8,5
Señalización:                          Sin señalizar

            He dormido en la puerta del club social, la verdad que muy bien, me he levantado a las 6:45 y a las 7:00 Bernardino ya estaba allí para encender la cafetera y prepararme un café con una copita de aguardiente casero.
Media hora después me despido de este pueblo que tan bien me ha tratado y cargo la pesada mochila para tomar un camino que sale a una carretera principal que tomo a la derecha para coger enseguida a la izquierda una carretera secundaria que se dirige a Gaviaozinho. A la izquierda en la ladera de la sierra se encuentra Vila Vella. Desciendo hasta la rivera de Gaviaozinho que cruzo por un puente y asciendo hasta el cruce con otra carretera que se dirige a San Andrés das Tejeiras.
 Cruzo Gaviaozinho y sigo las indicaciones de un hombre y una señora que me indican el camino que debo seguir para descender a la rivera del Alvito y poder cruzarla, lo hago por un carril descendiendo en ese hasta llegar a la rivera,
 no demasiado profunda pero si lo suficiente para descalzarme y subirme el pantalón hasta la rodilla, y que a pesar de todo llego a mojarme antes de llegar al otro lado, donde me vuelvo a calzar las botas y comienzo a ascender por la ladera de estos monte solitarios, donde no se ve mucha gente trabajando en ellos, a pesar de la gran cantidad de árboles que pueblan la zona. Me encuentro delante de mí a un solitario hombre trabajando con una máquina limpiando una de las pistas y preparando el terreno para combatir los incendios de verano.
 Charlamos un rato y me indica la pista que debo de tomar para cruzar la sierra por la Foz de Cobrao y llegar a Sobral Fernando. Hay un pueblo con el mismo nombre y que se une a Sobral Fernando por un puente sobre el río Ocreza.
 Entro en la foz, el Ocreza a mi izquierda, poco antes, el Alvito desemboca en el Ocreza, al fondo, al otro lado de la foz, Sobral Fernando y el puente. En medio de la Foz unos indicadores de un pr que llega hasta unos miradores, el pr 2 “Os secretos do vale do Almao” perteneciente al concelho de Prensa a Nova.
Cruzo Sobral Fernando, en una de sus calles un horno de pan con unos asientos de piedra donde la gente esperaría turno, al final del pueblo llego al bar Explanada, hay un matrimonio joven con una niña, él es hijo de la dueña, trabaja de camionero en Lisboa y se encuentra solucionando temas de papeleo en su pueblo, la burocracia en Portugal es exagerada. Tomo un café con leche y un bocadillo de jamón, que al final no quisieron cobrarme, aquí la gente es muy gentil, no tienen mucho pero es la generosidad de los pobres, un señor mayor, cliente del bar, también me invita una copa de oporto. Salgo de Sobral Fernando, atravieso una rivera por un puente y enseguida tomo un camino a la izquierda que va bordeando el Ocreza por la derecha, a veces cresteando a veces a media ladera,
 en un paisaje espectacular, cruzo la rivera del Sarzedinha por un pequeño puente y continuo por su margen derecha, poco después desemboca en el Ocreza, el valle está repleto de flores con un gran contraste de colores, sigo de nuevo por la margen derecha del Ocreza, bordeo un brazo de agua que penetra en la ladera y asciendo, al fondo se ve la carretera N-241, el camino va a ella pero doy un pequeño rodeo para evitarla, llego a ella a la altura de Vale da Nua, a la entrada el bar “Noite e día” donde descanso, tomo un par de cocas y como algo. Continúo durante un pequeño trecho por la carretera y tomo una desviación a la izquierda que se dirige a Peral que se encuentra a un kilómetro, lo dejo a la derecha no parece muy interesante, sigo la carretera hasta una rivera donde hay un buen charco así que bajo y me doy un baño, el calor es sofocante, asciendo de nuevo hasta la carretera hasta alcanzar una serie de aldeas con casas de fin de semana: Monte Rodrigo, Borracheira, Monte Fundeiro etc.
En una de las casas una señora me ofrece agua fresca, que tomo con gran placer, llego a Palota y a la salida hay un desvío a la izquierda con un cartel  de la C.E.  y que comienza con alquitrán pero que poco después se transforma en tierra batida. Cambia el paisaje, una mezcolanza de colores se unen a mi camino. Entro en Naves, que son cuatro casas, la mitad abandonadas, salgo por camino de tierra, desciendo a una rivera que no tiene problemas para cruzarse, y asciendo duramente después de mojar el pañuelo, llego a la N-351 a la entrada de San Pedro de Esteval, con una iglesia interesante. Me voy a una gasolinera, donde hay un bar, tomo dos cervezas fresquitas y el chaval me informa que en Ladeira hay una pensión, así que decido seguir, aunque mi idea primaria era pernoctar aquí, pero es temprano así que decido hacer algunos kilómetros más. Me vuelven a invitar las cervezas, no lo entiendo, la gente de aquí es así.
 Dejo la carretera por una pista a la izquierda que desciende hasta el Ocreza para cruzarlo por un puente romano, que se encuentra medio enmascarado por el viaducto de la carretera que se encuentra a su lado. Cruzo el Ocreza y asciendo a Ladeira, en la ladera este de la sierra das Aguas Quentes, donde hay unas termas de aguas calientes beneficiosas para la piel y los huesos.
 En Ladeira me dicen que la pensión Tavares se encuentra a dos kilómetros adelante en la carretera N-251, ya voy un poco tocado y estos últimos kilómetros se me hacen eternos, pero llego a la pensión que se encuentra a medio kilómetro a la izquierda  pasada las termas. Tomo unas colas para recuperar, al poco entran unos madereros, locos por la cerveza de turno así que me uno a ellos y les acompaño durante un rato hasta que se marchan, me quedo solo, la señora me pone la cena: una sopa de verduras y unos filetes de ternera con patatas y ensalada y helado de postre. La pensión es para mí solo, la señora se marcha después de darme una habitación sin muchas pretensiones y con no mucha limpieza, la cama es grande, así que después de una ducha, bajo hasta las termas que es el único sitio donde hay algo de cobertura para llamar a casa, me vuelvo enseguida, veo un rato la televisión y a las 22:30 me meto en la cama.

44ª etapa Castelo Branco-Bugíos

6 de Mayo de 2007

         Distancia:                   28,70 Km
            Asc. Acum. :             587 m
            Desc. Acum. :           700 m
            Altura máx.:              400 m
            Altura min. :              167 m.
            Tiempo de marcha total:      8 horas  4 minutos
            Tiempo de marcha en movimiento:    6 horas 48 minutos
Velocidad media en movimiento:      4,5 km./h.
Dificultad:                              4
Valoración:                             7,5
Señalización:                          Sin señalizar

                Una etapa dura, de las que se dan pocas veces, pero con un poco de todo, para que uno no se aburra durante el camino. La Pousada de Juventude de Castelo Branco es magnifica, moderna, bien organizada y al parecer la red de Pousadas de Juventude de Portugal tienen una pinta como para hacerles una visita. El desayuno era a las 8:30 h. un poco tarde para mi pero el chico que ha estado de noche, se ha metido en la cocina y ha puesto a calentar la leche un poco antes, luego a las 7:45 ha llegado la señora de la cocina y me ha preparado un gran desayuno: café, dos bollos de pan, un plato con queso y fiambre y otro con mantequilla y mermelada, un yogur y un zumo. Dormir y desayunar por 11,5 €, hay que aprovechar estos sitios.
Comienzo la marcha a las 8:15, tomo algunas calles hasta llegar a las inmediaciones de la vía de ferrocarril, tomo a la derecha la calle más cercana a dicha vía, esta calle se une a la carretera nacional. Después de pasar una gasolinera, descubro un carril entre la carretera y la vía, lo sigo hasta un paso sobre la vía, yo sigo de frente por una carretera abandonada. Al otro lado de la vía va una pista que también se puede aprovechar. Sigo la carretera abandonada y cruzo por encima de un puente en construcción y continúo por la carretera abandonada, a mi derecha dejo varias explotaciones madereras, dos ciclistas paran delante de mí, le indico mi camino a Benquerenças y me dicen que es el mejor que puedo seguir. Salto una alambrada para salir a la carretera nacional, es mejor seguir la carretera que traemos hasta la rotonda. Sigo por la carretera nacional para llegar a la rotonda o mas bien un cruce de carreteras, tomo la dirección Benquerenças, paso un puente inferior bajo la carretera y enseguida me planto en el pueblo.
 Entro por la rua das Ameirinhas, giro a la izquierda por la calle de la iglesia a donde llego y me tomo un ligero descanso. A los 15 minutos reinicio el camino, en las afueras del pueblo un matrimonio y un chaval joven me dicen que no existe camino que me lleve a Carapetosa y que es una zona muy dura de monte la que tengo que atravesar, cosa que no tardaré en comprobar. Salgo del pueblo ascendiendo hasta una pista principal que tomo a la izquierda, entre jaras y cantuesos, pinos y eucaliptos, una verdadera maravilla, pero la cosa se complica, la primavera es bonita para algunas cosas pero no para el exceso de vegetación. Llego a un barranco, sigo una pista de madereros en descenso hasta unas terrazas abandonadas donde hay olivos, desciendo evitando las terrazas hasta el arroyo, lo cruzo y encuentro un senderito casi desaparecido y cerrado por el exceso de vegetación, intento no perderlo hasta llegar a un cortafuego y del cortafuego a una pista que me lleva a zonas mas habitadas,
dejo a la izquierda Amarelos y la vía de ferrocarril en medio, paso un bosque de eucaliptos y una estación de ferrocarril que se queda a la izquierda, llego a un bosque de pinos  y a la carretera que se dirige a Carapetosa donde hago un merecido descanso antes de cruzarla.
 Como un poco, cruzo la carretera y tomo la pista de la izquierda, muy agradable y que me lleva durante un largo trecho en medio de bosques fenomenales que este verano volverán a sufrir el azote de los incendios.
 La pista finaliza en una bonita zona considerada como playa fluvial y zona de recreo pero a pesar de ser domingo, no hay nadie, de frente el río Ocreza muy ancho, profundo y con bastante agua, hay una presa artificial de piedras y cemento, me quito las botas y me las cuelgo al cuello,
 lentamente voy cruzando por el borde de la presa, no es complicado y pasando despacio, se pasa bien aunque hay veces que resbala, así que me apoyo con los bastones. Han sido unos 40 m. con la mochila y las botas a cuesta pero ya estoy al otro lado, aprovecho para disfrutar del magnifico sitio, descanso para relajarme y tomar el sol. Retomo el camino por un sendero que sigue un bancal paralelo al río y que desemboca en un carril de madereros que tomo en ascenso, hasta subir a la cuerda y tomar una pista principal a la izquierda que va cresteando hasta que comienzo a descender de nuevo hasta llegar a orillas del Ocreza a la altura de un arroyo que desemboca en el río, es una zona arenosa en la que aprovecho para darme un baño, hace mucho calor y se agradece el baño. De nuevo toca subir, lo hago por unas terrazas hasta llegar a un carril maderero donde se encuentra un hombre con su camioneta Nissan, hicieron buen negocio los japoneses en Portugal. Charlamos un rato y me indica el camino a Bugios, mi destino de hoy, asciendo hasta la cresta desde donde diviso Bugios, las abejas están en su apogeo así que tengo que evitar como puedo las colmenas. Al fondo en la sierra diviso un molino eólico a la izquierda de mi paso de mañana por la Foz de Corao. A la entrada del pueblo hay una fuente donde calmo la sed, en los últimos kilómetros ya me había quedado sin agua. Me acerco al bar de Bugios donde se concentra la gente en estos pequeños pueblos de la sierra, al poco tiempo hago un gran número de amigos,
 El del bar es padre de José Gonzals que es militar de la guardia republicana, un tío que siempre se está riendo, no se ha quedado a gusto hasta que no me he acomodado en el club social de Bugios, luego está Bernardino el guardaríos, ahora está jubilado, Antonio Andrades el taxista de Lisboa, hemos tomado unas cervezas, luego he cenado y he vuelto al bar a charlar un rato con Bernardino hasta las 22:45 que se ha alargado la velada, después al saco que mañana hay que madrugar.