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lunes, 30 de agosto de 2010

13ª etapa Ocentejo-Cifuentes

11 de Marzo de 2005



Distancia: 31,09 Km

Asc. Acum. : 800 m

Desc. Acum. : 812 m

Altura máx.: 1.039 m

Altura min. : 783 m

Valoración: 7

Señalización: Regular, complicado hasta Oter, buena hasta Carrascosa de Tajo, se pierde la señal al llegar a los campos de labor entre Carrascosa y Sotoca de Tajo, buena hasta Cifuentes


La noche ha sido muy dura, mucho frío y la tienda encima del césped de un pequeño parque, no presagiaba buena temperatura, después de meterme dentro del saco intenté entrar en calor rápidamente, cosa que no fue posible, pero poco a poco me fui quedando dormido, aunque desperté varias veces cuando dejaba parte del cuerpo fuera del saco y por la mañana el saco estaba empapado a causa del vaho y de la respiración de toda la noche, lo saqué de la tienda para que se oreara y lo que pasó es que se congeló el saco, al igual que la cantimplora que también estaba congelada. El interior de la tienda estaba cubierto con una capa de escarcha que arrastrabas al pasar las uñas de la mano. Ayer quedamos con el señor del bar para darnos de desayunar a pesar de estar cerrado, la verdad que se portó fenomenal y a nosotros nos vino muy bien, unos cola caos calientes nos hacen olvidar el frío de la noche, además acompañados de unas rosquillas de aceite muy ricas, que nos ponen las pilas, así que nada más terminar comenzamos a caminar, son las 9:00 horas. Partimos por la carretera asfaltada que va a Valtablado de Río, desviándonos enseguida a la derecha por una pista forestal en ascenso suave por la ladera de la derecha del valle, con bonitas vistas del mismo. Al llegar al alto llaneamos dejando atrás varios cruces de pista y catacrack, nos equivocamos y tomamos la pista que baja hasta Valtablado de Río en dirección sur, cuando nosotros debemos de continuar al oeste.
Después de caminar alrededor de dos kilómetros, volvemos atrás intentando buscar un atajo a través del monte pero fue un error pues descendemos bastante para volver de nuevo atrás, la maleza no nos permite el paso, y al final, después de dos horas y media y de hacer seis kilómetros de más encontramos la pista, dirección oeste que nos baja hasta la localidad de Oter donde volvemos a tomar las marcas rojas y blancas del gr 10. Hacemos una parada para coger agua y una foto junto a una campana situada en el patio de la iglesia. Dejamos Oter por una pista con una fuente a la salida del pueblo que se encuentra situada al lado de un nogal, esta pista la cambiamos por un bonito sendero que asciende por la ladera derecha del valle y que topa con un nuevo cartel de restricción y que nos intenta desviar a la derecha del sendero en fuerte pendiente, pero decidimos no hacerle caso, ya hemos tenido suficientes problemas en la restricción anterior.
El sendero es precioso y muere en una pista en ascenso que volteamos en un pequeño collado desde donde vemos Carrascosa de Tajo, poco antes vemos el cartel de restricción del sendero en sentido contrario.
 La vista de Carrascosa de Tajo es bastante peculiar pues a su izquierda se divisa un monte que destaca por encima de los demás y que se llama Las Tetas de Viana,
 y a su derecha las dos torres de refrigeración de la central nuclear de Trillo. Enseguida llegamos a Carrascosa de Tajo, haciendo una parada en la plaza en compañía de dos perros, que es lo único vivo que se divisa en el pueblo. Cuando terminamos de reponer un poco de sólido y de rellenar las cantimploras salimos por un camino que pasa por la puerta del cementerio, la señalización no es tan buena, tardamos un poco en centrar la salida a pesar de que el track de la ruta marca perfectamente el camino, pero el track no es de fiar, ya se ha desplazado varias veces. Las torre de la central, siempre de frente, hasta que llegamos a unos campos de labor y de nuevo perdemos la señal, atravesamos estos campos para encontrar un carril sin señalizar que va en la misma dirección, aunque no es el correcto.
Atravesamos el arroyo del Barranco del Prondón y tomamos otra pista que circula a la derecha de los campos, el camino debe de ir por la izquierda pero nosotros no logramos localizarlo, hasta avanzar un kilómetro adelante, donde el camino real atraviesa el mismo barranco para entrar en la misma pista por la que nosotros caminamos, giramos a la derecha y ascendemos hasta un collado con una bonita vista de Las tetas de Viana, descendiendo a continuación hasta Sotoca de Tajo, y entrando en el pueblo por un camino al lado del campo de fútbol. Volvemos a descansar y comemos un pequeño bocadillo, todavía nos queda pan y algo de comida para terminar la ruta y lo hacemos sentados en las escaleras del centro de salud. Al cabo de veinte minutos salimos del pueblo por una carretera que dejamos inmediatamente por un carril a la izquierda antes de llegar a la Ermita de San Martín.
Caminamos por ella, hasta ver un barranco que sale frente a nosotros por el que penetramos, ya en un sendero bastante interesante y que remonta dicho barranco hasta llegar al borde de un pequeño collado para descender por una pista ancha desde donde se ve el pueblo de Ruguilla a tan solo 3 kilómetros de Sotoca de Tajo. Hacemos una pequeña parada sentados en los escalones de la Picota de Ruguilla. Son la 17:40 y nos quedan seis kilómetros, así que partimos rápido para que no se haga de noche, aunque no hay problema pues es una pista ancha, sin pérdida y que penetra en un bonito bosque de pinos después de pasar un  campo de golf donde un matrimonio golpea las bolas.
Pasando el pinar, divisamos Cifuentes, capital de la Alcarria, localidad más grande con aproximadamente 2.800 habitantes y con varios hoteles y restaurantes y tiendas para provisiones.
Nos alojamos en el hostal San Roque, y después de una buena ducha, visitamos el pueblo y nos vamos a cenar a un bonito restaurante denominado Asador “el Rincón”, donde el dueño acepta darnos un menú por 10 € muy bueno a base de Pote asturiano, Ternera rellena con patatas fritas, Tarta de Santiago y una infusión acompañada de un licor de hiervas para terminar. El lugar es una cueva y en su interior se encuentran las mesas del local, bonito sitio. Después de cenar nos dirigimos al hotel y nos metemos en la cama sobre las 22 horas.

12ª etapa Monasterio de la Buenafuente del Sistal-Ocentejo

10 de Marzo de 2005



Distancia: 29,77 Km

Asc. Acum. : 1.123 m

Desc. Acum. : 1.375 m

Altura máx.: 1.192 m

Altura min. : 853 m

Valoración: 8

Señalización: Buena hasta el puente de Taguenza y Huertahernando, desde aquí muy mala hasta Ocentejo, esta variante está muy mal señalizada.


Aunque parece que está bien definida, la salida desde el monasterio no está nada clara, hemos desayunado algunas galletas ya que anoche nos olvidamos comprarle a Vicente leche y algo para desayunar y a continuación hemos cerrado la puerta del local donde hemos dormido, la hora de salida 8:40. Después de subir las escaleras, giramos a la izquierda y penetrar a través de un pequeño arco como si lo que hiciéramos fuera entrar al monasterio, este arco nos lleva a un camino ascendente que en realidad es un calvario, bordeado por pequeños cipreses que deben utilizar los ancianos de la residencia, porque las monjas son de clausura.
Por este camino llegamos a un collado volteamos y descendemos por una pista bien marcada hasta cruzar el Arroyo de los Arenales, giramos 90º ascendiendo a partir de aquí a la derecha por un camino entre pinos.
Al llegar de nuevo al alto se divisan unas bonitas pistas de los campos a pie del Tajo, quizás estas vistas son las que nos despistan y nos hacen continuar por la pista que traíamos, cuando en realidad hay que desviarse a la izquierda por un sendero en descenso. Esta pérdida hace que nos retrasemos una hora, ya que descendemos por la pista durante media hora antes de darnos cuenta de nuestro error, subimos y bajamos intentando encontrar marcas pero nada, así que volvemos sobre nuestros pasos hasta encontrar la desviación.
 De todas formas la guía marca la desviación a la derecha, y el track que indica la guía va bastante más arriba de la ladera del camino real así que todo se unió para despistarnos. Al tomar el sendero descendemos en bastante pendiente con unas bonitas vistas, hasta los campos indicados anteriormente, continuando por su borde para subir hasta un pequeño collado y descender vertiginosamente hasta el Puente de Tagüenza, una preciosidad de lugar que une las dos paredes del cañón en el lugar en que parece que se juntan sus paredes.
Aquí tenemos que decidir si tirar por el camino real o sea por el Hundido de Armallones o respetar la restricción, ya que está prohibido el paso por el Hundido entre febrero y junio, en ese caso tenemos que ir por las Hoces de Ablanquejo. Decidimos respetar la restricción y después de descansar y reponer un poco tomamos el camino a la derecha desde el borde del Puente de Tagüenza ascendiendo por la pared del cañón, este camino además de estar señalado como gr. también tiene las marcas de un sendero local. La subida es muy bonita y se alterna con zonas llanas y bosques de pinos muy bonitos.
 Al final de la subida llegamos a Huertahernando donde hay hostal rural y sorprendentemente un bar que lleva una señora de Madrid, muy simpática, charlamos un rato acompañados por unas cervezas y un saco de cacahuetes que la señora rellena cada vez que terminamos con el plato, al terminar llenamos las cantimploras y volvemos a salir del pueblo por donde hemos entrado para volver a encontrar las marcas que nos llevarán a Canales de Ducado,
primero por la carretera y a 300 m. por una pista a la izquierda que circula por la planicie situada en la altura entre un bonito bosque de sabinas. La señalización es buena como sendero local ya que las marcas rojas y blancas ya no existen. Al llegar al borde del cañón descendemos fuertemente por la pista hasta cruzar un arroyo remontando hasta un pequeño collado donde de golpe la señal desaparece, dejándonos en mitad de la nada, intentando orientarnos para poder llegar a Canales de Ducado. Descendemos desde el collado y lo hacemos monte abajo, salvando algunas zonas cubiertas de maleza, en este descenso encontramos un fósil de una concha que pesaría lo menos tres kilos, y que no pudimos llevar por supuesto por el peso. Como digo descendemos monte abajo hasta llegar al río Ablanquejo donde buscamos un lugar para cruzar, lo hacemos no sin cierto riesgo de caer al agua. En el fondo del barranco, intentamos descubrir algún sendero que ascienda por la otra pared del cañón, encontramos una marca roja y blanca y decidimos seguirla pues la orientación es buena, y el camino se hace cada vez mas evidente, ascendiendo por una canal situada en la pared, hasta llegar a la planicie contraria al otro lado del cañón y donde se encuentra situado Canales de Ducado. Cruzamos el pueblo sin ver a nadie hasta llegar a la salida donde hay un cartel muy claro que nos indica el camino de Ocentejo.
Hacemos una parada para reponer después de la paliza que nos hemos dado y continuamos un poco apretados de tiempo, ya que son las 17:30 h. Al principio sin problemas por una pista donde las marcas cortan las curvas por medio de pequeños senderos y que al final vuelven a perdernos, así que tenemos que utilizar nuestra intuición y los GPS para ascender hasta un collado siguiendo los cables de electricidad y que imaginamos nos conducirán hasta Ocentejo, descendemos a continuación por un barranco muy cerrado donde un sendero cruza un arroyo en varias ocasiones, divisando el pueblo al final del cañón.
Llegamos a Ocentejo a la puesta de sol, según la guía tenemos restaurante, pero al llegar vemos que el restaurante existe pero que abren solo los fines de semana, de todas formas el dueño nos sirve unas cocas, un poco de doping para restaurar nuestros cansados cuerpos. Ya de noche colocamos la tienda a la salida del pueblo, hace bastante frío, también tenemos un lavadero al lado que aprovechamos para lavarnos, cenamos y telefoneamos, deseando meternos en el saco, cosa que hacemos a las 22:00 horas.

11ª etapa Refugio de la fuente de las Tobas-Monasterio de la Buenafuente del Sistal

9 de Marzo de 2005



Distancia: 28,29 Km

Asc. Acum. : 711 m

Desc. Acum. : 540 m

Altura máx.: 1.069 m

Altura min. : 1.213 m

Valoración: 7.5

Señalización: En general buena, algunos problemas al final a la llegada al monasterio.



Hemos estado metidos en la tienda durante 10 horas y media, el aislante ha respondido bien, pero el saco se queda un poco escaso, de todas formas, esta mañana había –3º C. dentro del refugio o sea que el frío esta noche ha sido tremendo. Hemos desayunado y nos hemos preparado, aguantando el frío de la mañana que no nos dejaba hacer los preparativos en buenas condiciones, aunque ha salido el sol conforme pase la mañana subirá la temperatura. A las 9:05 horas hemos comenzado a caminar continuando por la pista que traíamos ayer que acompaña al río Tajo por su margen izquierda, este tramo que utilizaban los madereros para transportar los troncos, acompañados por los carros conducidos por las mujeres de los mismos, y que portaban las provisiones. Poco después de arrancar pasamos por dos zonas de recreo y acampada con sus respectivos refugios: “La Teja” y “La Parra”.
A la altura de la primera, podemos ver la Peña Horadada, clásica foto que acompaña a las guías de Guadalajara, que vista desde un punto, es una aguja y visto desde otro es una peña con un agujero en medio.
Sobre los 6,5 kilómetros llegamos al Vado de Salmerón con la Fuente del Cotornillo, una nueva zona de acampada y cuatro kilómetros antes de llegar al Puente de San Pedro encontramos la fuente de la Falaguera, con mesas de recreo y zona de baño.
Al Puente de San Pedro llegamos a las 13:40 horas y hacemos una parada para comer y recuperarnos, de donde partimos media hora después para ascender por un sendero empinado y dejando ya el Tajo a nuestra izquierda, este sendero nos lleva a una nueva pista que tomamos a la izquierda y que poco después abandonamos por un carril que parte de ella a la derecha y que se convierte en sendero, ascendiendo por una zona muy bonita hasta llegar al Collado de las Sabinas, unos 300 m. de ascensión continuada donde unos perros pastores nos dan la bienvenida, así que obligados por los canes realizamos una nueva parada para beber y recuperarnos de la subida, de todas formas es una pequeña parada pues los perros no traían malas intenciones y nos dejan continuar, ya descendiendo hasta un cruce de pistas donde se encuentra una sabina centenaria con un gran tronco.
 Descendemos por la pista hasta el pueblo de Villar de Cobeta, nueva parada en la plaza, aunque no hay bar, ni tienda, ni nada ni nadie, pero si cobertura telefónica por lo que aprovechamos para llamar por teléfono A la salida del pueblo se separa el gr 10 del gr 66, que nos ha acompañado durante unos kilómetros y poco después descendemos por un camino muy bonito hasta el fondo de un barranco que confluye hasta el Arroyo del Royo que viene de Villar de Cobeta, comenzando a ascender desde este punto hasta cruzar el Arroyo de los Molinos, por una senda en fuerte ascenso poco marcada pero bien señalizado, hasta llegar a los campos de labor del Monasterio de la Buenafuente del Sistal donde las marcas se pierden, este tramo ya está mal señalizado por lo que la llegada al Monasterio tenemos que improvisarla un poco, aunque creo que utilizamos el camino correcto, orientados por la guía.
A la llegada preguntamos por Vicente que es el encargado de los trabajos del Monasterio al que le pedimos alojamiento en cualquier lugar que tenga con techo, nos ofrece un lugar cerca de la caldera que se utiliza para climatizar las salas del Monasterio, por lo menos no vamos a pasar frío, nos vende un poco de comida de la cocina y después de una ducha la degustamos con gran apetito. Hemos guardado algo para comer al día siguiente que nos espera otra etapa sin lugares de aprovisionamiento, así que por lo menos que tengamos algo para comer, ya veremos mañana.

10ª etapa Peralejos de las Truchas-Refugio de la fuente de las Tobas

8 de Marzo de 2005




Distancia: 27.6 Km

Asc. Acum. : 450 m

Desc. Acum. : 458m

Altura máx.: 1.211 m

Altura min. : 1.006 m

Valoración: 8

Señalización: Buena.



Como preveíamos, hoy no hemos madrugado, la tienda la han abierto a las diez de la mañana, tal y como nos dijeron ayer. Hemos subido a desayunar a las 9:15, un café con unas galletas y unas magdalenas caducadas, al final pagamos 23 € cada uno por dormir, cenar y desayunar, muy barato aunque poco aconsejable, depende de la economía de cada uno. En la tienda hacemos acopio de provisiones, que repartimos como podemos en nuestras mochilas repletas, nos han dicho que el termómetro ha marcado esta noche –17º C.


Partimos a las 10:20 por la carretera que se dirige al Puente del Martinete, límite con la provincia de Cuenca, que se encuentra a 4 kilómetros. Desde la salida de Peralejos el camino se va encajonando en el cañón por donde circula el Tajo. Sin cruzar el puente, tomamos una pista a la derecha dejando el Tajo a la izquierda. Nada mas comenzar la pista tenemos un refugio y otro más adelante como a dos kilómetros del comienzo. Todavía hay bastante nieve que se mezcla con el barro dificultando la marcha en esta primera toma de contacto con el Alto Tajo, aunque hacemos un par de paradas para beber y colocarnos las polainas, el camino se hace un poco monótono, pero no el paisaje que es una autentica maravilla,
con grandes paredes a ambos lados del cañón y los buitres dando vueltas en la altura atentos a nuestro lento caminar como usurpadores de su morada, el agua de un color verde esmeralda circula junto a nosotros en gran armonía con el resto del paisaje.
La Laguna de Taravilla nos recibe después de 14 kilómetros y aunque ya está bien entrada la mañana, el agua todavía contiene grandes placas de hielo que no han sido derretidas por el sol. Tenemos que subir por la pista de Taravillas para después bajar por el río Cabrillas hasta el Tajo nuevamente,
pero decidimos abandonar esta parte del gr 10 para descender hasta el Salto de Poveda y continuar por el Tajo. El descenso hasta el salto se hace incomodo pues tiene bastante pendiente y llevamos demasiado peso, cuando terminamos el descenso nos quedamos maravillados, pues la cascada va acompañada de neveros en una bonita mezcla. Dejamos el salto por un bonito sendero entre pinos y robles, cruzando el Tajo por la pasarela de pescadores y subiendo a la pista que sigue al río, ahora por su margen izquierda.
Poco después encontramos a un guarda del parque, le preguntamos por algún refugio para pasar la noche y nos indica Fuente de las Tobas pero que aún queda lejos, así que lo anotamos por si nos coincide con el tiempo, también le consultamos si había osos por la zona y nos dice que no pero que hace dos años se escapó uno de una reserva que había por aquí, pero que lo habían abatido, nos pareció raro pues las huellas de oso eran evidentes, la nieve no miente.
Dejamos la zona de acampada de la “Fuente del Berro” y poco después
llegamos al Puente de Poveda, continuando por la carretera durante 300 metros hasta el comienzo de una nueva pista que acompaña al Tajo, en ella hay un cartel indicador de la distancia hasta el Puente de San Pedro, 26 kilómetros. Hacemos un alto para reponer y continuamos el camino, enseguida pasan otro par de forestales con su coche que nos indican que la Fuente de las Tobas se encuentra a siete kilómetros, así que nos ponemos las pilas para llegar con luz, no queremos que pase lo de ayer dejando a nuestra derecha la zona de acampada de “El Vivero” y el Puente de Peñalén, donde volvemos a ver las marcas de nuestro gr.
 Enseguida llegamos a Las Tobas un refugio con cuatro habitaciones en bastante buen estado con sus barbacoas y su contenedor para basura y varias mesas, buen sitio para pasar la noche. Montamos la tienda y en un arroyo que hay cerca nos lavamos un poco, el sol ya se ha puesto y empieza a bajar la temperatura, así que cenamos rápidamente de las provisiones que traemos para meternos enseguida en el saco, el termómetro marca dentro del refugio –4º C. Son las 21:00 horas.

viernes, 27 de agosto de 2010

9ª etapa Orihuela del Tremedal-Peralejos de las Truchas

7 de Marzo de 2005



Distancia: 33,26 Km

Asc. Acum. : 953 m

Desc. Acum. : 1.300 m

Altura máx.: 1.578 m

Altura min. : 1.188 m

Valoración: 8

Señalización: Buena. Algunos problemas con la nieve después del alto de Orea, sin señalizar interior de los pueblos, imprescindible llevar una guía.


Hemos dormido bien y hemos descansado suficiente así que después de desayunar nos despedimos del Hostal San Millán. Tenemos buen día de sol pero con mucho frío. Hacemos algunas fotos por el pueblo ya que ayer cuando salimos era tarde y no pudimos hacerlas y el pueblo merece la pena.


La salida es por una pequeña carretera, y a la altura del primer kilómetro tomamos una pista a la izquierda que en suave ascenso nos llevará al Alto de Orea. En el camino, dejamos a la izquierda un lago totalmente helado y el Río Gallo. La nieve se hace más pesada cuanto más ascendemos, y al llegar arriba hacemos un alto para echar un vistazo al valle que dejamos y al que comienza, a la vez que nos despedimos de la provincia de Teruel para entrar en la de Guadalajara. Mucha nieve en el alto y la señalización no es muy buena con nieve, así que tenemos que ir imaginando un poco el camino que nos lleva a Orea y que tenemos a la vista, siempre con ayuda de la guía de “Los senderos de la miel" que nos acompañará en todo el recorrido por esta provincia. La nieve blanda llega cerca de las rodillas y el camino es duro entre campos de labor así que tardamos más de una hora en recorrer los 2,5 kilómetro del tramo. Nos desviamos 200 m de la ruta para tomar un café con un croissant que nos caliente el cuerpo. La salida de Orea también es complicada, la nieve tapa las marcas y tenemos que hacer verdaderos esfuerzos para orientarnos, pero tenemos varios puntos de referencia que nos ayudan a retomar el camino después de cruzar el Arroyo de la Hontezuela, dejando la carretera que va a Checa a la derecha, al igual que el río Cabrillas.
Después de unos kilómetros encontramos una casita de madera donde hacemos un alto, no avanzamos casi nada, el frío es muy intenso y el bigote de Pepe comienza a ponerse blanco de la escarcha al igual que el tubo de plástico de su cantimplora, está completamente congelado, así que no puede beber. Continuamos, solamente orientados por los postes de electricidad, hasta subir un alto por donde continuamos cresteando entre pinos y mucha nieve, y una hora después divisamos la localidad de Checa. Comenzamos a descender de forma complicada perdiendo la señalización entre jaras y pinos.

Antes de llegar a Checa, vemos en la nieve el rastro de un oso que andaba por la zona, aunque luego nos dijeron que no había osos por ahí, aunque las huellas estaban muy claras. Ya en el pueblo y después de cruzar varios arroyos preguntamos por algún sitio donde comer algo, y encontramos un bar unos metros adelante. El dueño, muy agradable, nos pregunta y le informamos de nuestra travesía, comemos unos bocadillos con productos de la orza, lomo y queso y unas cervezas que nos ponen el cuerpo como un reloj. Salimos de Checa por la calle Terreros que es una placa de hielo e inmediatamente y en fuerte ascenso nos ponemos en 1570 m. En la zona denominada Fuentesalada, un poco perdidos del track que marca la guía que indica que el camino va bastante más abajo, aunque las marcas son claras al igual que la lectura, dejando a la izquierda unas antenas de telefonía.
Comenzamos el descenso por un camino muy bonito entre pinos, divisando Chequilla al fondo con sus formaciones de rodeno.
 Al entrar en Chequilla lo hacemos por un desfiladero con mucha nieve, pero muy bonito como todo el pueblo, aunque no vemos a nadie en él.
Son las 16:45 y es imposible llegar a Peralejos de las Truchas sin que se haga de noche, así que decidimos hacerlo por la pista, unos kilómetros más pero mas segura, así que comenzamos a caminar los 13 kilómetros que nos quedan para llegar a nuestro destino de hoy. La pista, con mucho hielo, se hace muy dura al ascender los 1550 m. de un pequeño puerto donde encontramos el gr10 que nos acompaña unos cientos de metros, y que abandona la pista por un sendero a la derecha. Desde aquí descendemos bastante más rápido hasta la carretera que llega a Peralejos de las Truchas, solo nos quedan tres kilómetros por ella para llegar pero ya es noche cerrada, por lo que nos colocamos los frontales y el intermitente rojo en la mochila por si viene algún coche por la espalda. Llegamos a Peralejos a las 20:30, las calles están heladas, haciendo verdaderos esfuerzos para llegar a la plaza, donde tenemos el bar, que se encuentra lleno de gente que se sorprende de vernos, así que conectamos enseguida, pues nos preguntan de donde venimos y donde vamos, acompañados de unas coca colas para recuperar, la chica del bar nos indica que podemos cenar y dormir en la pensión Pura en vez de en el hotel, le hacemos caso pero la verdad que la pensión dejaba bastante que desear, la habitación muy fría a pesar de la calefacción, la cena bastante bien, aunque cualquier cosa nos hubiera venido bien, una sopa de cocido calentita muy buena y unos filetes de lomo con patatas fritas y un flan, después de la sobremesa nos vamos a la cama pero con mucha ropa, esta noche el frío es muy intenso, menos mal que no hemos tenido que usar la tienda para dormir. Mañana no madrugaremos, esperaremos a las 10 horas a que abran las tiendas, tenemos que comprar provisiones para varios días, entramos en el Alto Tajo.

8ª etapa Albarracín-Orihuela del Tremedal

6 de Marzo de 2005



Distancia: 33,16 Km

Asc. Acum. : 1.069 m

Desc. Acum. : 822 m

Altura máx.: 1.572 m

Altura min. : 1.104 m

Valoración: 7.5

Señalización:



Ya estamos en el gr 10 de nuevo, parece que fue ayer cuando Luis y yo lo dejamos, pero la verdad que ha pasado un año desde aquel día, en fin, el tiempo pasa rápido, espero que el cuerpo aguante el paso de los años para seguir haciendo travesías que en realidad es lo que nos gusta.

Este año tengo nuevo compañero, Pepe, espero que la cosa vaya bien y podamos llegar al Pontón de la Oliva sin contratiempos, esa es nuestra meta de este año, alrededor de 350 kilómetros en once etapas, esperemos a ver.

Llegamos ayer, nos trajo el hermano de Pepe y nos acompañó su madre, así de paso hizo una visita turística por la zona. Cenamos en una tasca de Albarracín después de ver la localidad, aunque el frío al caer la noche se hizo un poco desagradable y enseguida nos fuimos al hostal, había que madrugar.

Hemos desayunado a las 8:30 y hemos partido a las 9:00 con una suave nevada que se ha incrementado en los primeros kilómetros del recorrido, así que nos hemos colocado la parka, el frío es impresionante y el pasamontaña y los guantes no están de más. Caminamos por la margen derecha del arroyo que corre por el Barranco del Canalón, lo atravesamos poco después continuando por la margen izquierda, sin camino, por medio de una chopera. Cruzamos la carretera que viene de Teruel a Albarracín, siguiendo después por un camino mal señalizado que parte detrás de unas naves del polígono industrial del pueblo. Remontamos el arroyo de Manzanilla que se encuentra seco por la falta de lluvia. En estos momentos no nieva y el camino está limpio. Pasamos por la caseta de los Rubiales una empresa de ganado ovino. Al salir de las edificaciones giramos a la izquierda para tomar un sendero para remontar por media ladera hasta llegar a una pista que tomamos a la izquierda.
El suelo comienza a estar nevado, nos va cogiendo la umbría y los restos de hielo y nieve de días anteriores se hacen notar. Al llegar a Monterde de Albarracín, el suelo está completamente cubierto y sus calles son peligrosas placas de hielo. Hacemos un alto para recuperar tomando alguna barrita energética, son las 12:30 y llevamos 13,2 kilómetros.
 Después de 20 minutos dejamos el pueblo por un camino, remontando el Barranco de Enmedio ya con bastante nieve acompañados por las marcas de PR-TE 4 que abandonamos al llegar al alto, dejándolo a la izquierda de nuestro camino, siguiendo por una pista entre sabinas y carrascos y con unos 30 cm. de nieve. El camino se hace muy pesado, llevamos mucha carga y eso se hace notar.
 Al abandonar el PR, la pendiente se suaviza, hasta llegar a una zona plana, muy bonita denominada Majá de las Cabras, descendiendo a continuación por una pista, al voltear en el collado. Desde este se ve Bronchales, con una iglesia muy bonita y con casas de fin de semana, que se ven vacías por el intenso frío. Después de 25 kilómetros llegamos a Bronchales, alrededor de las 16:00. Las calles están cuajadas de nieve y hielo. Paramos en el primer bar que vemos para tomar un cola cao calentito con unas galletas, descansando nuestros maltrechos pies por la dureza del terreno y el peso. Una amable charla con la señora del bar y la gente del lugar nos relaja, pero tenemos que seguir, cosa que hacemos después de 25 minutos. Lo hacemos entre las calles del pueblo, intentando no resbalar hasta la salida, ya que se desciende hasta una pista, donde la nieve nos llega a las rodillas.
 Hace sol pero el viento es gélido y corta el rostro, las piernas se clavan en la nieve. Cuando la pendiente se suaviza, la nieve se endurece y el camino se hace más llevadero, aunque es una recta interminable entre campos llanos y nevados que termina al entrar en un bosque, donde se combinan los pinos y los robles. Aquí la nieve es más blanda y el camino vuelve a endurecerse.
 A la salida del bosque divisamos Orihuela del Tremedal, nuestro destino de hoy. Poco antes de llegar a unos dos kilómetros aproximadamente, se encuentra un refugio en buenas condiciones, donde pasar la noche, lo pensamos pero con el frío creemos que es más agradable llegar a Orihuela y ver si encontramos alojamiento. Al acercamos, divisamos majestuosa la Iglesia de San Millán que destaca inconmensurable ante el resto de edificaciones.
 A las 18:30 llegamos al pueblo y enseguida encontramos alojamiento en el hostal San Millán, un agradable sitio con una dueña muy amable y unas habitaciones acogedoras. Terminada la ducha, damos una vuelta por el pueblo, es de noche y el frío glaciar, aunque no hace viento que lo hubiera incrementado, tenemos que tener cuidado con las placas de hielo, las calles no están bien iluminadas y el resbalón está dentro de lo posible. En la plaza encontramos un bar donde comemos un bocadillo de jamón que dejaba bastante que desear acompañado de una cerveza, pero enseguida volvemos al hostal donde tomamos un cola cao caliente con un poco de bollería. Al terminar subimos a la habitación, estamos bastante cansados, así que a las 21:00 h. estamos en la cama, enseguida dormimos. Mañana será otro día.

7ª etapa Rubiales-Albarracín

23 de Marzo de 2004



Distancia: 28 Km

Asc. Acum. : 816 m

Desc. Acum. : 811 m

Altura máx.: 1.482 m

Altura min. : 1.135 m

Valoración: 9

Señalización: Regular, problemas en los cruces



La noche ha sido muy dura, el viento azotaba con fuerza a la tienda a pesar de estar resguardada, de todas formas dentro y con los sacos no hemos pasado frío, aún así nos hemos levantado muy pronto, casi no se veía, sobre las 6:15 h. y nos hemos preparado para salir, cosa que hemos hecho a las 7:05 h. por una pista en suave ascenso, muy agradable,
 atravesando campos de siembra aterrazados, bosques de pinos y uno de los lugares mas bonitos del gr 10, la Laguna de Bezas, con una preciosa masía, prados que invitaban al descanso y por supuesto la laguna, un lugar idílico para vivir, creo que es mi segundo lugar favorito después de Aguas Tuertas en el Pirineo. Hacemos una parada para deleitarnos y disfrutar del momento, pero el frío y el viento son insoportables y solo nos permite estar unos minutos. Poco después, abandonamos la pista para bajar a la localidad de Bezas por un sendero semiperdido, la mala señalización en los cruces y las salidas de los caminos hace que sea complicado acertar, a pesar de la guía y el GPS y aún con el track de la ruta metido. En Bezas hay un bar cerrado, solo un horno de pan, pero como no hay tienda, para que queremos pan solo, así que compramos media docena de magdalenas calentitas, que nos comimos en un santiamén, llevan mucha levadura y las magdalenas parecen que son de viento. Desde Bezas, salimos por la calle Barrancos a tomar una pista en ascenso, dejando enseguida a la derecha un sendero el PR-TE1 que se dirige a Gea de Albarracín.
Enseguida nos desviamos a la izquierda por un sendero en ascenso y ya metidos en el Parque natural de la Sierra de Albarracín, con su señalización roja, verde, azul y amarilla interior del parque. Después de cruzar la carretera que va de Bezas a Albarracín, volvemos a ascender para llanear después por unas pistas, zona muy agradable entre pinos y con el color rojizo de la piedra de rodéno y donde hacemos un alto para charlar con el personal del parque que están preparando unos carteles de señalización en un cruce de pistas. Seguimos ascendiendo un poco más hasta un cruce con un indicador que señaliza el Mirador, pero que hay que desviarse durante cinco minutos, para ver unas panorámicas del parque, y que no seguimos pues está comenzando a nevar y el tiempo no está para desviarnos del camino, eso sí hacemos un alto para reponer, aunque poco tiempo.
 Comenzamos a descender hasta llegar al final del bosque y encontrar unos campos, siguiendo la pista llegamos a la Masía de Losilla, antes de volver a cruzar la carretera, y yendo paralelo a ella durante un trecho y por su margen derecha hasta arribar hasta el Parque Cultural de Albarracín, una zona de abrigos prehistóricos en las rocas, algunos de ellos con pinturas, además de zona de recreo.
Vuelve a nevar, poco, aunque hace un frío que pela, seguimos la pista hasta un cartel que nos marca un sendero a la izquierda y que se dirige a Albarracín.
El sendero es precioso, siguiendo el Barranco del Navazo, pasando por su fuente y por el Abrigo Natural de Cabrerizo, hasta llegar a Albarracín, cosa que hacemos a las 13:50 h. Lo primero que hacemos es preguntar si existe combinación de autobús hasta Teruel, pues ya tenemos que volver a Mérida. Preguntamos en un ultramarino y la señora nos dice que nó, que solo hay un autobús y a las 9 de la mañana, mientras tanto, un camión descarga provisiones para la tienda, lo conduce Ramón un dominicano que se ofrece a llevarnos, después de hacer el reparto por los pueblos de la sierra, así que quedamos con él en el Asador Albarracín, donde comemos. A las 16:30 h. se presenta Ramón para llevarnos a Teruel. Ramón tiene 42 años, tiene mucha escuela y fue policía en la Republica Dominicana, de donde nos estuvo hablando y donde volverá cuando se jubile. A las 17:30 llegamos a Teruel, mañana partiremos para Mérida.