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viernes, 27 de agosto de 2010

6ª etapa Camarena de la Sierra-Rubiales

22 de Marzo de 2004



Distancia: 33 Km

Asc. Acum. : 861 m

Desc. Acum. : 947 m

Altura máx.: 1.289 m

Altura min. : 809 m

Valoración: 6.5

Señalización: Mala


Salimos de Camarena después del descanso merecido del día anterior, el dueño se ha pasado un poco con el precio pero, el hotel La Esmeralda merece la pena venir a visitarse con tranquilidad. La llegada al pueblo de noche con las montañas iluminadas por la luz de las estrellas fue un gran momento de la ruta, las luces tenues del pueblo daban sensación de paz y relajación. El dueño nos ha dejado el desayuno en unas bolsas, pues hemos partido temprano: zumo, batido de chocolate y magdalenas que hemos comido sentados en un banco de la plaza del pueblo. A las 8:15 hemos partido por un sendero de piedra suelta muy empinado que nos lleva hasta la carretera y a cruzar el río Camarena y siguiéndolo por su margen izquierda por un sendero a media ladera y junto al río la carretera, todo junto se estrecha entre las paredes del barranco.
Este sendero bastante entretenido, cruzando pinares y bosque bajo, viendo las formas de las rocas erosionadas por el viento. En un momento determinado el camino desaparece al ser engullido por un arroyo desbordado, así que bajamos hasta la carretera, entre zarzales, que hace que nos acordemos de su madre mas de una vez y con una señalización bastante mala que hace que las perdamos cada dos por tres.
 Atravesamos el Mas de Navarrete, cuatro casas abandonadas, siguiendo a continuación entre senderos y campos de cultivos abandonados hasta llegar a Valacloche, donde no hay ni bar ni tienda, así que pasamos de largo, ascendiendo por una pista y un sendero hasta un alto desde donde se divisa el pueblo de Cascante de Río al que llegamos después de descender hasta una pista. Nos sentamos en las gradas de la iglesia, un señor mayor nos da conversación mientras reponemos fuerzas, unos filipinos y un gofre y aunque en el pueblo hay tienda, decidimos no cargarnos más de lo necesario y de momento tenemos provisiones suficientes. Salimos de Cascante por la carretera de Villel, aunque la dejamos antes de cruzar el río tomando una pista que sale a nuestra izquierda siguiendo el río por la margen izquierda que se hace un poco pesada y aburrido entre campos de cultivo y choperas que en el otoño estarán en su punto. A mediodía llegamos a Villel por donde pasa una carretera nacional, así que este pueblo tiene más vida, varias tiendas y varios bares, elegimos “El taurino” tiene buena pinta, nos tomamos unas cocas y mientras Luis se queda en el bar con el equipaje, me voy a comprar provisiones para cenar, vuelvo al bar y comemos sentados en una mesa el menú de la casa, bastante bueno y económico, es donde comen los currantes de la zona, así que normalmente este tipo de locales suele tener buena comida. Después de tomar café nos lanzamos al último tramo de nuestra etapa que nos dejará en Rubiales. Subiendo por una pista llegamos hasta la Fuente Chartera, para desde aquí subir por un sendero semiperdido que nos cuesta encontrar, y que parte de unos corrales con colmenas. Este sendero nos sube hasta un pequeño collado descendiendo por un sendero entre un pinar que nos llevará hasta la rambla Chartera en el fondo del barranco continuando por él durante unos treinta metros, donde llegamos a la confluencia con el Barranco de La Nava por el que seguimos y aproximadamente a cinco minutos ascendemos de nuevo por un sendero a la derecha que nos lleva a la cima de la sierra, por la que caminamos, ya sin desnivel durante un rato y descender por otro sendero, teniendo ya a la vista el pueblo de Rubiales. El frío es terrible y caen unos copos de nieve, la noche puede ser dura, pues no hay alojamiento ni bar ni nada, en el pueblo hay seis habitantes, había un bar pero la señora que lo llevaba está enferma y marchó a Teruel, un hombre de edad, como casi todos los de estos pueblos nos dice que hay un albergue en las afueras como a un kilómetro, así que decidimos ir pues hace mucho frío y no nos agrada pasar la noche al raso.
 Al llegar nos recibe un guarda del albergue que se llama Econatur que nos dice que el albergue está cerrado y que solo se utiliza para grupos y los fines de semana, tratamos de convencerlo para que nos deje dormir resguardados, pero el econaturista de pacotilla al final dijo que no era posible así que volvimos al pueblo y buscamos un sitio, otro lavadero, es un buen sitio protegido del viento, así que montamos la tienda. A las 19:00 h. estamos cenando y saltando tratando de eludir el frío que nos rodea, de vez en cuando caen algunos copos de nieve y el viento azota con fuerza, al terminar nos metemos en la tienda y pronto nos quedamos dormidos.

5ª etapa Abejuela-Camarena de la Sierra

21 de Marzo de 2004



Distancia: 46 Km

Asc. Acum. : 1.477 m

Desc. Acum. : 1.422 m

Altura máx.: 2.022 m

Altura min. : 1.056 m

Valoración: 8

Señalización: Mala


Hemos partido de Abejuela después de un desayuno mediocre a base de un café y un par de magdalenas, nada comparado con la etapa que se nos presentaba. El yerno del dueño “Aldo el Sieso” y según la impresión que tuvimos, bastante vago y con un garbo para llevar el restaurante La Ontina que dejaba mucho que desear. El lugar tenía muchas posibilidades pero falto de dominio.
Después de las magdalenas partimos por la calleja que anuncia la salida a Manzanera, aunque nos desviamos enseguida para tomar la pista que nos adentra en el Barranco de la Hoz. El paso cada vez se estrecha entre las paredes haciendo del lugar un paso alucinante y bonito. Después de una chopera y en una curva a la derecha, el sendero parte a la izquierda de la pista para seguir el barranco por sitios de gran belleza.
Al terminar el barranco, el camino gira a la izquierda para subir en suave ascenso hasta La Cumbre con vértice geodésico y una altura de 1.490 m. Hacemos una parada para disfrutar de las vistas y comer algo, el pico Javalambre se observa al fondo con algunos neveros alrededor. Continuamos por una pista que recorre la cresta de La Cumbre, que se hace un poco pesada, viéndose a la izquierda algunos pueblos en el valle verde que pertenecen a la provincia de Valencia. La pista que llevamos está llena de mojones que separan las dos provincias.

Pasamos un repetidor hasta llegar a un cruce de pistas, tomando la de la derecha que a cien metros dejamos por un sendero a la izquierda desde el que se ve Arcos de las Salinas. Desde este punto descendemos por un camino precioso con bonitas vistas desde diversos ángulos del pueblo. Al llegar a él paramos en el bar “La Masía”, Luis se toma un bocadillo de queso con tomate natural y yo un bocata de productos de la orza: morcilla, chorizo, y lomo conservado en una orza con aceite. Hemos estado hablando si merece la pena seguir, aunque no sabemos si vamos a llegar de día hasta Camarena de la Sierra, pues son las 15:00 h. y nos queda una segunda superetapa, si lo conseguimos nos pondremos al día, tal y como lo programamos. Hemos comprado unos dulces en el horno de Arcos de las Salinas y hemos tomado la pista de salida que nos llevará hasta la cima del Pico Javalambre. Hace mucho calor, el camino se va inclinando hacia arriba, con formas extrañas en la piedra talladas por el viento. Al llegar a Los Ojos del río Arcos, un sendero a la derecha nos encamina a la sierra, con una pendiente bastante respetable. La vereda que va sorteando los pinos y girando a media ladera con hermosas vistas nos lleva hasta una pista que va por la cresta de la sierra y que al final terminará en la cima del Javalambre. Son las 18:00 h. y hacemos un alto para reponer, no mucho tiempo pues es bastante tarde, así que tomamos a la izquierda y la seguimos, algunos senderos se encuentran a ambos lados del camino.
Antes de llegar a la cima, recibo el mensaje de Marisa de la muerte de nuestro amigo y compañero de montaña Paco Botellero, el palo que nos ha dado es muy grande. Adiós a nuestros días de montaña y escalada y buen recuerdo de nuestro viaje por Marruecos. Al llegar a la cima del Pico Javalambre dejamos una nota en el hito del vértice geodésico, solo unas palabras que se quedarán con él enterrados en la montaña. Bajamos desde el vértice ya bastante tarde, se nos va ha hacer de noche, seguro. Pasamos por el repetidor y por las pistas de esquí que hay al lado con nieve artificial, pero perdemos las marcas, vaya momento, cuando más las necesitamos, así que Luis y yo decidimos tirarnos monte abajo por ver si encontramos el refugio Rabadá y Navarro de la Federación aragonesa. Antes de llegar volvemos a encontrar las marcas, el GPS nos ha venido bien en este momento. Pasamos por la puerta del refugio, un superrefugio pero cerrado, al parecer lo abren los fines de semana, nos hubiera venido bien pues son las 19:30 h y la visibilidad ya se va perdiendo. Llegamos abajo para cruzar el río Camarena, donde el sendero se convierte en pista, nos colocamos los frontales y continuamos llegando a una pista principal donde circula algún coche, así que nos colocamos un piloto rojo en la mochila para hacernos visible de espalda. Al entrar en Camarena de la Sierra lo primero que encontramos es el restaurante “La Esmeralda” además de hotel rural, no lo pensamos dos veces, después de 46 kilómetros.
Primero unas cocas para reponer, el sitio es un lugar precioso, para pasar un fin de semana con la pareja, el restaurante con gran cantidad de artilugios del campo un poco cargado, eso sí, pero con cierto gusto, cogemos una habitación, bastante cuidada y elegante con los cabeceros en forja y cuadros parecidos a los trípticos ortodoxos, que iban en consonancia con las cocineras que al parecer eran originarias de los países del este. Buena ducha y a cenar, un poco caro pero muy bien, creo que nos merecíamos este homenaje, 12 horas andando y casi 1500 m de desnivel, acompañado de los 16 Kg que cargamos cada uno en la mochila, creo que bien valen pegarse una buena cena, además viendo el partido del Barcelona con la Real Sociedad 1-0 y en el último minuto. El día hubiera sido perfecto si no hubiera sido por la muerte de Paco, la verdad que lo voy a echar mucho de menos. A las 23:15 nos marchamos a dormir después de tomar un par de cubatitas.

4ª etapa Andilla-Abejuela

20 de Marzo de 2004



Distancia: 18.1 Km

Asc. Acum. : 611 m

Desc. Acum. : 848 m

Altura máx.: 1.384 m

Altura min. : 762 m

Valoración: 8

Señalización: Buena en la zona valenciana. Regular en la zona aragonesa



Hemos dormido perfectamente, un buen sitio donde no corría el viento, aunque de vez en cuanto había que espantar algún gato que se acercaba al olor de la comida. La salida de Andilla hasta llegar de nuevo al cruce donde confluyen el gr. 10 con el gr. 7 se hace en suave descenso. Volvemos a ver el cartel indicador del cruce que está equivocado, justamente al contrario de cómo debía de estar.

Comenzamos a subir por una pista en dirección a la Ermita de Barbés, donde a los pocos kilómetros abandonamos la pista para tomar un sendero a la derecha y que en una rampa más pronunciada nos sube hasta la ermita,  hacemos una parada que aprovechamos para llenar las cantimploras.
La ermita está dedicada a Sta. Margarita. Después de hacer algunas fotos y disfrutar de bonitas vistas de Andilla y La Pobleta partimos en fuerte ascenso que nos lleva hasta el Collado de Barbés, lugar que separa la Comunidad valenciana de la aragonesa. Entramos en la provincia de Teruel descendiendo suavemente y con un paisaje completamente diferente, mucho más seco y árido y bastante despoblado, con algunos pinares aislados, hasta llegar a una zona muy verde y bonita junto a la Fuente de la Trasuela, momento que aprovechamos para hacer otro alto y tumbarnos en la hierba, pues es un pequeño oasis entre tanta zona seca. Continuamos, girando a la derecha para descender por una pendiente bastante empinada hasta llegar al final, para tomar una pista y un sendero que vuelve a ascender hasta una nueva pista, ya en un collado, donde tomamos una nueva pista a la izquierda, y donde la señalización deja bastante que desear. Adivinamos el camino y encontramos la señal nuevamente pasando por una charca y entrando en un pinar que va transformando completamente el paisaje haciendo más frondosa la zona, y descendiendo vertiginosamente por una pista con una pendiente fuera de lo normal, el camino en sentido contrario debe de ser terrorífico.
Llegamos al fondo del Barranco del Magallón, continuando a la izquierda hasta el final, desembocando en campo abierto con algunas terrazas hasta llegar a las Casas de Enmedio de la Cervera, que son tres grupos de casas, casi todas abandonadas que pertenecen a la aldea de La Cervera y que dependen de Abejuela. Hacemos una parada en medio de casa abandonadas con restos de coches abandonados igualmente, un Seat 600 y un Seat 1500 son los únicos que nos acompañan en nuestro descanso, que aprovechamos para reponer fuerzas. En menos de media hora estamos otra vez en marcha, continuando por la pista que traíamos para abandonarla en una curva donde continuamos recto por un sendero en ascenso remontando el Barranco de Travinarejo hasta llegar a un cruce de pistas, tomando la de la derecha que desciende y no la de la izquierda tal y como indica nuestra guía.
 Poco después volvemos a tomar otro sendero en ascenso hasta un punto desde donde divisamos Abejuela. Descendemos hasta una pista que en una pronunciada curva nos acerca hasta el pueblo, donde lo primero que vemos es un lavadero, ya tenemos donde pasar la noche, con zona de barbacoas y mesas, desde luego es buen sitio para acampar, pero en el pueblo, esta vez sí, hay una posada rural con restaurante, así que decidimos coger una habitación para dormir y darnos una buena ducha. Aunque llegamos a mediodía, decidimos tomarnos un día con calma, así que nos tomamos una coca cola, nos duchamos y bajamos a comer. Por la tarde damos una vuelta por el pueblo, aunque es bastante pequeño y lo vemos enseguida. Nos sentamos en el salón del hotel y vemos televisión y así pasamos la tarde. El dueño es un poco sieso y tiene una cara de aburrido que no se tiene, pero bueno a nosotros nos da lo mismo, nosotros recuperamos bastante con este día, mañana saldremos como motos.

jueves, 26 de agosto de 2010

3ª etapa Cueva Santa-Andilla

19 de Marzo de 2004



Distancia: 30.7 Km

Asc. Acum. : 960 m

Desc. Acum. : 990 m

Altura máx.: 1.315 m

Altura min. : 795 m

Valoración: 8

Señalización: Muy Buena


Partimos de Cueva Santa a las 7:20 h. toda la noche hemos tenido visita a la cueva, gente que llegaba de madrugada en coche, unos a orar y otros jugando al zorro, donde uno se esconde y otro grupo lo busca. Creo que no ha llovido aunque hemos tenido mucha niebla y la tienda estaba empapada por la humedad. Volvemos a subir al cerro de los monumentos para salir al camino general que nos llevará hasta Sacañet, descendiendo primero por una pista y por un sendero a continuación, muy bonito y a media ladera, subiendo y bajando hasta un llano denominado El Prado, donde hacemos un alto, luego ascendiendo suavemente por un camino de piedras sueltas hasta llegar al Collado de las Monjas, desde donde se divisa Sacañet. Descendemos con hambre, en el pueblo hay un bar de cazadores, la llegada la hacemos por un camino herboso que nuestros pies agradecen, aunque no nuestro estomago al descubrir que el bar está cerrado, así que nos sentamos en la plaza y nos comemos unas barritas energéticas para justificarnos con nuestro aparato digestivo. En la plaza una señora juega con su hijo, ella nos indica que en el pueblo no hay ninguna tienda para comprar provisiones así que continuamos después de una breve parada.
 La salida del pueblo se hace remontando un barranco seco en suave ascenso hasta una colada a la derecha que nos lleva hasta el Cerro de la Bellida donde hay una antena y muchos pozos de nieve, debía de haber sido típico por la zona bajar la nieve en los animales para congelar carne o pescado. Descendiendo llegamos hasta el pueblo de Canales donde según nuestra guía no hay bar ni tienda así que la idea es pasar de largo, pero una familia nos indica que han abierto una casa de comidas así que nos dirigimos a la casa como locos. Casa Fram, llamamos pero nadie contesta, una vecina sale y nos informa que el tal Fram ha trabajado de noche y que debe de estar durmiendo que llamemos más fuerte, no entiendo como se puede tener una casa de comidas y dormir a mediodía. Volvemos a llamar, nada, nos tomamos otra barrita y partimos, estamos teniendo verdadera mala suerte con la comida.
Volvemos a subir bordeando el Cerro de la Viruela para descender en pronunciada pendiente hasta el collado  de la Salada donde se unen nuestro gr 10 al gr 7.
Descendemos a la izquierda hasta alcanzar el nivel del río Andilla dejando un puente antiguo a la derecha, cruzamos y continuamos por su margen derecha,
llegando a un lugar muy bonito con mesas y barbacoa llamada La Fuente del Señor, donde un poco mas abajo existe una bonita zona de baños. Andilla se ve al fondo, nuestro final de etapa, en la guía dice que tenemos alojamiento tienda y bar, Andilla se encuentra en una loma y tiene además de la iglesia una bonita cúpula que no sabemos que será. La entrada del pueblo deja mucho que desear y al llegar, nuestro gozo en un pozo, ni bar ni tienda ni alojamiento, nada de nada, y nosotros sin comer, una señora nos dice que en La Pobleta, que es un pueblo a tres kilómetros pero fuera de nuestra ruta hay bar y que dan comida y seguramente alojamiento, pero estamos derrotados, aunque tenemos que buscar comida como sea, así que decidimos aventurarnos hasta La Pobleta y al llegar ¡ milagro! Un bar pero la señora muy “amablemente” nos dice que de comer nada, aunque si hay tienda pero el señor está jugando la partida de dominó, cuando termine, nos abrirá la tienda, mientras tomamos un café y un té con un gofree. Hacemos acopio de provisiones y nos volvemos hasta Andilla, donde al llegar encontramos abierto un club social de jubilados, así que entramos a tomar una cerveza, allí sí muy amablemente nos invitan a buñuelos y a un trozo de coca que han hecho las señoras del lugar, de paso entablamos conversación con un señor de Valencia que viene a Andilla a alejarse de las Fallas, y una señora de la localidad, donde desde el fútbol a la política pasamos un rato muy agradable. Tratamos de convencerles para que nos dejaran dormir en el local pero nos dijeron que no, anteriormente teníamos avistado un lavadero muy limpio y techado, y allí fue donde montamos la tienda, nos lavamos muy bien en el lavadero, aunque con bastante frío y comimos las provisiones que habíamos comprado. Sobre las 22:00 h nos metimos en la tienda, dormimos de maravilla.

2ª etapa Refugio de Penyafort-Cueva Santa

18 de Marzo de 2004




Distancia: 33.6 Km

Asc. Acum. : 1.110 m

Desc. Acum. : 1083 m

Altura máx.: 973 m

Altura min. : 550 m

Valoración: 7

Señalización: Muy Buena



Hemos estado en la tienda más de diez horas, pues anoche entre el cansancio y el frío nos metimos enseguida en los sacos y aunque aprovechamos para charlar un rato y escribir, la verdad que al poco tiempo estábamos durmiendo, así que a las 6:30 h. nos hemos levantado.
 La niebla es bastante espesa aunque ya se divisan algunas de las cimas de los montes de nuestro alrededor. Recogemos todo el equipo y partimos descendiendo por una pista ancha hasta el cruce de la Font del Pollo, desde donde retoma al camino original la variante que viene de Serra, nosotros seguimos de frente por otra pista nos lleva al Coll Roig que nos hace abandonar la Sierra de Portacoeli y nos adentra en un paisaje muy interesante con una vegetación muy variada de monte bajo aunque también con pequeños robles, de todas formas se ve que este monte fue devastado hace algunos años por algún incendio.
 Llegamos hasta el refugio de Tristán, con zona de recreo, mesas y barbacoas. Por una pista en pendiente descendemos hasta un cruce de pista, las dejamos todas y continuamos por un sendero entre ellas hasta bajar al Barranco de Agua Amarga, sendero muy bonito que a veces se estrecha entre las paredes del barranco. Dejamos el barranco para subir por un sendero que a media ladera termina en una pista que nos lleva hasta El Portillo, un alto desde donde se divisa Gátova, pueblo al que llegamos en media hora. En el bar Rullo nos comemos unos bocadillos de tortilla francesa con jamón y un par de San Miguel de 33 cl para tomar café después en una cafetería que a la vez es panadería y pastelería. Luis toma un té que acompañamos con un trozo de pastel de trufas. Compramos unos rosegones y en un ultramarino un poco de queso y pan para la cena. La chica del ayuntamiento de Gátova nos informa que el bar de Cueva Santa está cerrado, así que hemos tenido que prevenir, no hay por aquí tantos pueblos dotados de infraestructura para poder comprar provisiones.
Salimos de Gátova a las 12:20 h. por un sendero en fuerte ascenso pasando por la Font de la Fuenfría alcanzando entre pistas y senderos la cota 700, por la que caminamos durante bastantes kilómetros. Antes de llegar al Mas de Chaparrota, tres toros bravos, que seguramente se escaparon de la finca, se encuentran tendidos en mitad de nuestro camino, espantamos desde lejos a dos de ellos, pero uno se volvió un poco agresivo, mugiendo y golpeando los árboles con los cuernos, al final logramos pasarlos aunque un poco acojonados.
En el Mas hacemos una parada para comernos los rosegones y unos batidos de chocolate. La etapa de hoy es bastante larga, así que la parada es corta, en quince minutos estamos en camino. Pasamos el Mas de Randero comenzando una fuerte subida que aunque por pista es bastante larga. A mitad de la subida, aparece un coche de protección de incendios de la Comunidad valenciana, conducido por una chica a la que preguntamos por una fuente, nos indica que hemos pasado varias que aunque ponga el rotulo de agua no potable, solamente identifica a las aguas no tratadas pero que es agua de la sierra y que todo el mundo la bebe, de todas formas ella nos regala una botella de 1,5 l. La verdad nos vino bien pues estábamos un poco escaso. Antes de llegar al Coll del Hontanar casi pisamos una pequeña víbora, el PR V 63-8  nos sale a la derecha.
Desde el collado y en fuerte descenso, cruzamos la carretera de Cueva Santa y la niebla ya empieza a acompañarnos. En unos 200 m se encuentra nuestro desvío que en 15 minutos nos lleva hasta la Cueva, no sin antes encontrarnos unas esculturas sobre la Pasión de Cristo que nos acompañan hasta el edificio del santuario. El bar tal como decía la chica de Gátova está cerrado y el santuario está cubierto por una espesa niebla, solo dos chavales de Valencia que van a pasar el puente por la sierra nos acompañan pues van a vivaquear cerca de nosotros. Nos lavamos como podemos en un par de fuentes, ya lo necesitamos y cenamos cerca de los chavales que mientras nosotros comemos ellos se inflan a fumar porros. La charla hace que tardemos algo más en acostarnos. Hemos colocado la tienda cerca del bar pero no tenemos techo y amenaza lluvia, ya veremos como amanecemos mañana.

1ª etapa Puçol-Refugio de Penyafort

17 de Marzo de 2004



Distancia: 28,5 Km

Asc. Acum. : 1.550 m

Desc. Acum. : 875 m

Altura máx.: 715 m

Altura min. : Nivel del mar

Valoración: 9

Señalización: Muy Buena

El cartel que anuncia la salida del sendero se encuentra en la confluencia entre la calle Terol y la calle de la Montaña Negra y partimos desde dicho cartel a las 8:20 h. y con una buena señalización tomamos la carretera asfaltada que va en dirección a la urbanización Monte Picaio, situada a la falda del mismo nombre, cruzamos la autopista A7 girando a continuación a la izquierda por un camino que nos lleva al Centro Ecuestre, dejando a la derecha un hotel de cinco estrellas donde se respira tranquilidad a estas horas de la mañana. A la derecha tenemos un campo de naranjos. Entramos en un barranco un poco sucio, dejando la hípica a la derecha, que comienza a ascender enseguida, entre más campos de naranjos al principio y entre chumberas salvajes después. Seguimos ascendiendo por el sendero hasta alcanzar una pista de gravilla que tiene pinta de ser asfaltada dentro de poco tiempo. Continuamos por ella a la izquierda durante 200 m para volver a salir enseguida a la derecha a la altura del Aljibe de los Cipreses y en fuerte ascenso, por la Cuesta de los Gatos, hasta un collado con un poste señalizador que nos indica 2 h. y 40 m a Segart y 1 h. 20 m al Monasterio de Saint Espirit.

Buenas vistas de las Penyas de la Güaita, un frontal rocoso al que nos dirigimos para ascender por un paso, con trepada incluida llamado Paso de los Borregos. Al llegar a la cima seguimos por la cresta de la penyas para descender hasta una pista que nos lleva hasta el Collado de la Calderona y por una pista ancha hasta las casas de Gilet, que a pesar de cruzar por el centro no se divisa ningún ser humano, solamente perros ladrando y una ardilla que se cruza por delante con toda la tranquilidad del mundo. Nos aproximamos al Monasterio de Saint Espirit, pero poco antes de llegar y a menos de 500 m en una curva nos salimos del camino a la izquierda para ascender por un sendero en fuerte pendiente, aunque antes hacemos una parada para recuperar un poco las fuerzas.
 El sendero es muy bonito entre la vegetación hasta alcanzar el Collado del Pico del Águila dejando el pico a la izquierda. Buena vista desde arriba, por un lado, el monasterio que dejamos a la derecha y por la otra vertiente la Mola de Segart y del pueblo de Segart en la base. Descendemos por un bonito sendero entre pinares y con algunos algarrobos que por aquí se ven a menudo, la gente de aquí dice que las algarrobas se utilizaban antes para dar de comer a las bestias, Con este paisaje llegamos al Collado de Campanet y por una pista a Segart. El camino pasa por el centro del pueblo por donde existen carteles indicadores. Nos paramos en el bar donde una chica muy simpática nos atiende y nos cuenta un poco de la vida del pueblo y de su gente, lo forman unas 120 personas y que de su edad aproximadamente 17 o 18 años solo quedan cinco. Nos prepara un bocadillo de tortilla de patatas con cebolla calentito que nos sabe a gloria y un par de cervezas y nos prepara otro bocadillo para la cena, pues según las previsiones, será difícil encontrar provisiones mas adelante.
Salimos de Segart por la carretera de Sagunto, tomando un sendero a la izquierda que sube por la margen derecha del Barranco de Segart, un poco difícil de encontrar en fuerte ascenso hasta encontrar la canal de Garbi, que nos resulta un poco complicado, pues la subida es una larga trepada, acompañada a veces por unas cadenas que nos ayudan en la subida, pero el peso de la mochila nos hace complicado el ascenso, más cuando hay algunos pasos en que tenemos que desprendernos de ella para poder avanzar. Al llegar al plano tomamos a la izquierda hasta llegar a la confluencia con el otro camino que sube desde Segart, a través de una pedrera, un poco menos complicada que la canal. Por un sendero entre escobas avanzamos hasta alcanzar una carretera por la que descendemos hasta alcanzar un sendero a la derecha por el que bajamos hasta llegar a Barraix, cruce de caminos con bar, pero cerrado, no vemos a nadie en el pueblo, un poste nos indica el tiempo hasta La Font de la Ombría y a Serra por la variante. Hacemos un pequeño descanso en el cruce para seguir después por un bonito sendero hasta una pista, donde a la izquierda se toma la variante de Serra y a la izquierda nuestro camino que nos llevará al Ref. de Penyafort. Entre chalés llegamos a una carretera que tomamos a la derecha en ascenso hasta una curva sobre un barranco por donde paralelo a él, ascendemos por un sendero muy agradable y en ascenso hasta la Fuente Prunera, donde descansamos nuestros derrotados cuerpos, la etapa es mas larga de lo que pensábamos y bastante mas dura. Bebemos y llenamos las cantimploras. Seguimos hasta encontrar una pista que tomamos a la derecha que primero desciende y a continuación en suave ascenso y ya entre la niebla del atardecer, nos lleva hasta el Coll de Llentiscle donde al parecer debe de estar el refugio, pero con la niebla no lo vemos y eso que nos lo indicaron unos metros mas atrás un matrimonio que estaba cargando leña. Al final lo encontramos no sin antes dar bastantes vueltas por los alrededores. El refugio está cerrado pues las llaves están en el pueblo aunque ya lo sabíamos, así que montamos la tienda bajo el porche, por lo menos si llueve estaremos protegidos de la lluvia. Aunque un poco derrotados nos cambiamos de ropa y nos aseamos con unas toallitas que lleva Luis así disimulamos el olor, cenamos los bocadillos que nos preparó la chica del bar de Segart y a las 20:00 h. nos metemos en la tienda pues hace un frío de mil demonios.

Prologo

16 de marzo de 2004


Hemos llegado Luis y yo a Valencia hoy día 16, aunque no pudimos encontrar alojamiento para dormir pues estaban en fallas así que nos fuimos en tren hasta Sagunto y tuvimos suerte pues encontramos enseguida un hotel cerca de la estación, de todas formas esa misma tarde nos desplazamos hasta Puçol para hacer los tres kilómetros que hay desde la playa hasta el pueblo de Puçol para no tener que hacerlos mañana. Luego volvimos hasta Valencia para disfrutar algo de la fiesta. En el último tren volvimos a Sagunto a dormir.